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Tubos Reunidos aplica otro ERTE sin llegar a un acuerdo con el comité de empresa

Tubos Reunidos ha decidido aplicar un ERTE en su planta de Amurrio y las oficinas de Trapagaran a pesar del rechazo del comité de empresa, según ha comunicado LAB, que ha criticado que la empresa no haya querido llegar a ningún acuerdo para minimizar las consecuencias para la plantilla.

Planta de Tubos Reunidos en Amurrio. (Juanan RUIZ/FOKU)

La dirección de Tubos Reunidos Industrial ha decidido aplicar el ERTE que anunció a principios de mes, a pesar de no contar con el acuerdo del comité de enpresa.

El sindicato LAB ha denunciado que la empresa «impone a los trabajadores y trabajadoras de la empresa el séptimo ERTE desde 2009, y esto sin tener en cuenta el planteado en abril por causas productivas y del que finalmente la empresa desistió».

El sindicato ha crticado que la empresa «no ha tenido voluntad de llegar a ningún acuerdo que minimizara las consecuencias que el desempleo supone para la plantilla, ni ha querido comprometerse con ningún tipo de garantía de empleo«.

En este sentido, recuerda las propuestas que la representación de los trabajadores y su sección sindical presentaron para minimizar las consecuencias de todos estos ERTE «así como a poder controlar el uso abusivo que viene haciendo la empresa de esta herramienta».

En opinión de la sección sindical de LAB en Tubos Reunidos, «la dirección de empresa ha ninguneado a la parte social en todo momento demostrando una vez más, que la finalidad de estos ERTE es la de aplicar la flexibilidad que nuestro convenio no le permite».

Tres años de bloqueo en la negociación y peores condiciones

«Esta situación se agrava teniendo en cuenta el bloqueo de tres años y medio que sufrimos en la negociación del convenio colectivo caducado, con la pérdida de poder adquisitivo, el retroceso y empeoramiento de nuestras condiciones laborales y la negativa a aplicar el contrato de relevo. Mientras tanto, la alta dirección se ha doblado el sueldo en los dos últimos años», ha añadido

LAB recuerda que en los últimos cuatro años han pasado tres presidentes por el consejo de administración de Tubos Reunidos, y «poniendo como única medida despidos y el cierre en una de las empresas del grupo y sin tomar medidas eficientes para los y las trabajadoras».

Finalmente, muestra su preocupación por «un futuro incierto no muy lejano» para la plantilla, debido a «la falta de un plan de viabilidad de la compañía, sumada a la falta de inversiones en las diferentes plantas y la improvisación de las medidas».