CADE constata que Bruselas valida el modelo ferroviario que ha defendido frente al TAV
Tras décadas de lucha contra el TAV y en defensa de la renovación de la línea existente entre Baiona y Hendaia, el CADE ha constatado que la Comisión Europea ha validado oficialmente esta última opción, en respuesta al informe del Tribunal de Cuentas presentado en junio. Miembros del Tribunal y del colectivo se reunieron en marzo de 2019 en Burdeos.
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El Colectivo de Asociaciones de Defensa del Medioambiente (CADE, por sus siglas en francés) de Ipar Euskal Herria ha defendido la renovación de la línea de tren existente frente al proyecto del TAV entre Baiona y Hendaia; para ello, desde 1992, además de acciones de protesta, ha realizado un gran trabajo para contrastar y contradecir los datos facilitados por las diferentes instituciones sobre la construcción de TAV.
En la rueda de prensa que han ofrecido este miércoles en la capital labortana, los miembros del CADE se han congratulado de que en respuesta al Tribunal Europeo de Cuentas, la Comisión Europea, hayan validado oficialmente la renovación de la línea de tren existente como la mejor opción en estos momentos en los que el proyecto del TAV está en suspenso por lo menos hasta el 2037. También han subrayado que se trata de la mejor opción para desarrollar la conexión transfronteriza con la denominada ‘Y vasca’.
Desde el colectivo han mostrado su satisfacción por el informe presentado por el Tribunal Europeo de cuentas sobre las críticas al proyecto del TAV entre Burdeos y Hendaia. «Después de haber convencido a la comisión de la consulta pública de que la línea de tren existente renovada podía constituir una conexión transfronteriza eficaz y con capacidad suficiente, el CADE constata hoy que la Comisión Europea valida oficialmente esta opción», han afirmado.
El proyecto para la creación de la nueva línea del TAV entre Burdeos y Hendaia se ha visto retrasado, como mínimo hasta el año 2037, aunque es posible que no llegue a realizarse. Aún así, desde CADE han asegurado que seguirán atentos, ya que los defensores del proyecto seguirán trabajando. En ese sentido, han anunciado que después del verano presentarán un documento con los últimos datos e informaciones, con el que mostrarán que la vigilancia social continúa.
El informe del Tribunal Europeo de Cuentas sobre «infraestructuras emblemáticas de transporte» (IET), entre las que se encuentra el proyecto del TAV entre Burdeos y Gasteiz, constata que la puesta en servicio en plena capacidad de esta infraestructura se retrasará por lo menos 29 años. Para ello se basa en el hecho de que en el Estado francés el proyecto del TAV que conectaría Burdeos con la ‘Y vasca’ no está previsto para antes de 2037. En este sentido, también incide en el retraso de la ejecución de la ‘Y vasca’, de 13 años.
En respuesta al informe del Tribunal, la Comisión Europea ha dado su opinión sobre la conexión entre Dax y Gasteiz, y su prolongación hasta Burdeos. Ha informado de que en estos momentos se está discutiendo la mejor opción entre la Comisión y el Estado francés «para acomodar a las necesidades actuales la línea entre Burdeos y la frontera, de manera que una conexión transfronteriza de mayor capacidad sea efectiva de aquí a 2030, compuesta por la ‘Y vasca’ unida a una línea convencional mejorada entre Burdeos y la frontera». Y que en la opinión de la Comisión permitiría hacer una conexión transfronteriza eficaz de capacidad suficiente.
Visión crítica de los proyectos
El informe del Tribunal de Cuentas se muestra severo con la Comisión a la hora de aprobar proyectos, ya que «no evalúa de manera crítica ni la viabilidad a largo plazo de las infraestructuras del transporte, ni sus costes». Los datos necesarios para hacer este tipo de evaluaciones son los que el CADE ha analizado y dado a conocer en público durante años. En este sentido, miembros del Tribunal se reunieron el 26 de marzo de 2019 en Burdeos con militantes de CADE, aunque este encuentro no se ha hecho público hasta ahora, una vez que el informe ha sido presentado.
El Tribunal también recomienda que la Comisión Europea reclame un mejor análisis antes de decidir una cofinanciación de la Unión Europea en este tipo de megaproyectos.