Campaña para recuperar el cuerpo del futbolista Andrés Jaso
Al igual que en otros muchos episodios de represaliados por el golpe militar del 36, también hay ejemplos en la historia de Osasuna de personas vinculadas a la trayectoria del club rojillo que murieron y cuyos restos, casi un siglo después, todavía no han sido ni localizados ni devueltos a sus respectivas familias. Es el caso de Andrés Jaso.
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Andrés Jaso era originario de Mélida y futbolista profesional en los años 30. Militó, además de en la escuadra navarra, en el Sabadell, Valencia, Levante y Sporting. Precisamente, durante su estancia en el conjunto rojiblanco fue cuando cayó mortalmente en tierras asturianas, si bien existen diversas versiones sobre dicho suceso, que no ha quedado esclarecido del todo.
Su sobrina, Áurea, que en la actualidad tiene 93 años, lleva décadas peleando por recuperar su cuerpo, además del de su padre Aurelio –era secretario local de UGT en su pueblo–, muerto en noviembre de 1936 peleando por el bando republicano en la defensa de la ciudad universitaria de Madrid, y el de otro tío, José, al que los sublevados obligaron a sus 19 años a incorporarse al tercio de Sanjurjo, pero que posteriormente fue fusilado, junto a otros 225 navarros, por considerarles poco convencidos con la causa fascista.
«No me quiero morir sin encontrar a mis familiares, es mi objetivo para seguir viviendo», reconocía Áurea en un homenaje que se le brindó a principios de agosto en Berriozar, localidad en la que reside, organizado por Osasunaren Memoria y otros colectivos que luchan por la recuperación de la memoria histórica.
Precisamente estas asociaciones ya llevan varias semanas implicadas en una campaña en redes sociales, bajo el hashtag #ElFutbolistaDesaparecido, con el que quieren involucrar en su tarea de búsqueda a aquellos clubes en los que jugó Andrés Jaso, así como a futbolistas en activo.
Mikel San José, Rubén García, Aitor Fernández, Aritz Elustondo, Manu García, Oier, Ainhoa Tirapu o Mai Garde son algunos de los futbolistas que han iniciado una cadena, aportando su imagen y apoyo para visibilizar la historia del exjugador rojillo y encontrar alguna nueva pista sobre su paradero.
Andrés Jaso nació en Mélida en 1912 y despuntó ya desde muy joven como un prometedor futbolista. De hecho, con solo 18 años, ya hizo las maletas desde su localidad natal en dirección a Iruñea para enrolarse en las filas de Osasuna, coincidiendo con la gestación de los primeros torneos ligueros.
Posteriormente, se comprometió con el Zaragoza, si bien decidió regresar en una segunda etapa al cuadro rojillo. Más tarde, ya inició un periplo por diversos equipos, entre ellos el Sabadell, Valencia, Levante y Sporting. El golpe fascista le sorprendió defendiendo los colores de la escuadra asturiana y formando parte del Batallón Galicia republicano.
Aunque las causas de su muerte siguen sin esclarecerse del todo, la versión más plausible asegura que fue víctima de un bombardeo por parte de la Legión Cóndor en Cangas de Onís, cuando viajaba en un autobús fletado por el Sporting en octubre de 1937. Sin embargo, nada más se conoce sobre dónde pueden estar sus restos enterrados.
El pasado 1 de octubre, con motivo de un acto institucional en el Parlamento de Nafarroa en reconocimiento a las víctimas del franquismo, Áurea en persona transmitió a la vicepresidenta primera del gobierno español, Carmen Calvo, una petición dirigida al presidente, Pedro Sánchez, para que abra las fosas «de una vez».