Ahotsak exige garantías para las mujeres en la construcción y consecución de la paz
Ahotsak ha reivindicado, a través de un manifiesto presentado en el Kursaal, un protocolo de buenas prácticas que garanticen la participación de las mujeres en la construcción de la paz. «Debemos ser agentes activas por la paz y partícipes imprescindibles en todo proceso de resolución», han dicho.
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Ahotsak, en colaboración con el Foro Social Permanente, ha celebrado este miércoles a la tarde en el Kursaal una jornada, en el que partiendo de la experiencia acumulada por esta iniciativa en Euskal Herria han abordado el papel de las mujeres en los procesos de paz a nivel internacional.
En Donostia han estado una amplia y plural representación, otras lo han seguido a través de las redes sociales, desde la presidenta de la Cámara de Gasteiz, la jeltzale Bakartxo Tejería, hasta las secretarias generales de LAB y CCOO, Garbiñe Aranburu y Loli García. Entre las sentadas en la sala del Kursaal Itxaso Atutxa, Maddalen Iriarte, Ainhoa Aznarez, Anaiz Funosas, Ana Otadui, Eider Mendoza, Teresa Toda, Kizkitza Gil de San Vicente o Aintzane Ezenarro, por citar algunas.
Desde la realidad vasca han conocido cómo otras mujeres en Sahara, Colombia, Guatemala y Beirut se han enfrentado a los conflictos que viven en sus países.
Una vez escuchadas esas experiencias, las ocho promotoras de Ahotsak han hecho público un manifiesto suscrito por otras 70 mujeres. Béatrice Molle Haran, Jone Goirizelaia y Gemma Zabaleta –en francés, euskara y castellano, respectivamente– han sido las encargadas de su lectura. Posteriormente, las presentes han posado ante las cámaras.
El documento recuerda la aprobación de la resolución 1.325 de Naciones Unidas que exige a las partes en conflicto que respeten los derechos de las mujeres y apoyan su participación en las negociaciones de paz y en la reconstrucción post-conflicto.
En esta declaración del Kursaal consideran «oportuno visualizar la experiencia de mujeres que han sido, son, serán protagonistas en procesos de paz». «Mujeres en conflictos muy diferentes, distanciadas por fronteras, raza, religión, condición, cultura, lengua, pero a todas nos une la militancia por la paz», han expuesto.
«Agentes activas»
Estiman que ellas deben ser «agentes activas por la paz y partícipes imprescindibles de todo proceso de resolución de conflictos que aspire a alumbrar un futuro de esperanza».
Es más, inciden en que su contribución no puede limitarse a recoger sus testimonios como víctimas, «nuestra aportación debe ser como protagonistas de paz, porque las mujeres también somos agentes activos en la profundización de la democracia y la cohesión social, pilares fundamentales para la consolidación de la paz».
Así, abogan por implementar en esos procesos la búsqueda de los puntos de encuentro, «superando líneas divisorias nacionales, étnicas, políticas o religiosas», sin caer en actitudes que solo ahonden en las diferencias. «Militar a favor del encuentro y del diálogo resolutivo más allá de hacerlo en las propias filas partidistas», han proclamado.
Ahotsak cree oportuno «escuchar siempre la parte de verdad que tienen las demás y abordar la resolución de cualquier conflicto en claves de más y mejor democracia». Una democracia que permita que todos los proyectos políticos se puedan defender y se puedan llevar a cabo por procedimientos democráticos y políticos pactados .
Las representantes políticas y sindicales vascas que suscriben la declaración defienden que la convivencia debe de ser el objetivo que acompañe a la resolución de cualquier conflicto. Inciden en que en este proceso las mujeres debemos trabajar por elaborar un relato inclusivo y veraz de lo ocurrido y que siente las bases para un futuro compartido.
«La división y el dolor de cualquier conflicto debe ser el potencial con el que construir el diálogo y el entendimiento del presente y del futuro», sostienen.
Además, las cerca de 80 mujeres firmantes de la declaración señalan que «la consolidación de la paz supone apostar por una paz positiva. Es decir, la paz no es solamente la ausencia de violencia. La paz significa democracia, justicia social, transformación. Solamente si somos capaces de entender la paz en este sentido seremos capaces de superar la mayoría de las confrontaciones».