Pitido inicial a una Liga marcada por las «palancas» y el Mundial de Qatar
Hoy arranca en Iruñea la Liga 2022-2023. Sin los alardes del pasado pero con clubes reforzados, es una edición atípica condicionada por el Mundial de Qatar, el primero que se disputa en Oriente Medio y en pleno invierno europeo. Algo que obliga a un gran parón entre noviembre y diciembre.
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A las nueve de la noche, con un calor sofocante, el balón comenzará a rodar en El Sadar y se dará inicio a una nueva temporada liguera. Iruñea acogerá el primero de los 380 partidos que decidirán quién triunfa o quién fracasa, sin términos medios, en este curso, condicionado invariablemente, desde cualquier perspectiva, por las novedosas fechas del Mundial, que parará la competición entre noviembre y diciembre, pero, sobre todo, lo marcará hasta entonces.
Los equipos vascos se han fijado como horizonte la clasificación para las competiciones europeas. Para algunos, como el Athletic, que ha faltado a las citas continentales en los cinco últimos años, es un «objetivo ambicioso por el que vamos a salir a comernos el mundo»; la Real, que de lograrlo sería su cuarta participación consecutiva, lo tiene como objetivo irrenunciable y todo lo que no sea alcanzarlo dejaría un amargo sabor de boca. Osasuna tampoco pierde de vista ese horizonte aunque centra su discurso en la permanencia. Equipos potentes como el Betis, el Villareal y el Valencia serán sus rivales.
Por otra parte, Eibar y Alavés también inician su competición en Segunda División, con el horizonte del ascenso entre ceja y ceja. Un objetivo al alcance pero que se ha vuelto más complicado dado el número y el perfil de fichajes con el que se han reforzado sus rivales de la categoría de plata.
Mundial de Qatar
Sera una temporada atípica con un Mundial de por medio, un parón de casi dos meses y un calendario que se alargará hasta junio del año que viene. Algo que condiciona la planificación de los equipos, las competiciones continentales como la Champions y la preparación de los jugadores.
Como el resto de campeonatos, la Liga tendrá que adaptarse, sí o sí. Algo que puede ser un quebradero de cabeza para técnicos y jugadores.
Y es que nunca en la historia se ha jugado un Mundial en el invierno europeo, al parecer única forma de hacer frente a las temperaturas extremas de Oriente Medio que harían peligroso la práctica del fútbol. Así las cosas, la Liga se verá obligada a parar a principios de noviembre para volver a reanudarse el día de Nochevieja –aunque los equipos tendrán partidos amistosos en EEUU y México–, pero, quizá, los aficionados no la echen tanto de menos ya que un Mundial es un Mundial, algo único que deja partidos y momentos memorables.
Mercado de fichajes
Las «palancas económicas» han estado en boca de los aficionados en las últimas semanas. El FC Barcelona ha agitado el mercado y ha marcado una «vía de emergencia para sortear sus multimillonarias» deudas. Básicamente, dichas palancas han sido ventas parciales de activos del club –merchandising, derechos de televisión...– con las que obtiene dinero de inmediato, en efectivo, y que le han servido para lograr mejorar sus maltrechas cuentas y conseguir que el club azulgrana haya podido moverse con éxito en el mercado de fichajes. Y haya rehabilitado la esperanza entre los culés.

Sin duda, el Barça ha sido el gran agitador del mercado de fichajes de la Liga. Para ello ha tenido que arriesgar: descapitalizar el club para reforzar una plantilla que pueda hacerle recuperar el estatus de grande de Europa. Y con los fichajes de Robert Lewandowski –que la temporada pasada marcó 50 goles en 46 partidos con el Bayern de Múnich–, Raphinha, Franck Kessié, Andreas Christensen y Marcos Alonso, además de Dembélé que ha vuelto a firmar con el club culé como agente libre, se ha generado una gran ilusión entre el barcelonismo, que confía en que Xavi saque el máximo rendimiento a la plantilla para competir y ganar el título liguero.
Vigente campeón
Con una apuesta continuista en lo básico, en frente tendrá al Real Madrid, vigente campeón de Liga, que afronta la temporada 2022-2023 con el objetivo de revalidar el título liguero y conquistar su segunda liga consecutiva, algo que no consigue desde hace 14 campañas. A pesar de fracasar en el intento de fichar a Kylian Mbappé, que renovó su contrato con el PSG hasta 2025, el club blanco ha mantenido la columna vertebral de la plantilla y ha hecho dos fichajes que aportarán músculo: Rüdiger, que llega libre del Chelsea, y Tchouameni (AS Mónaco), por quien ha pagado 80 millones de euros.
Su entrenador, Carlo Ancelotti, tiene a su disposición una plantilla de primer nivel, con Karim Benzema, máximo candidato al Balón de Oro, como principal estrella. El técnico italiano espera recuperar la mejor versión de Eden Hazard, pero independientemente del rendimiento del jugador belga, tiene todo lo necesario para ganar la Liga. No es de extrañar que las apuestas deportivas sitúen a los merengues como el principal favorito para alzarse con el título liguero.
El fútbol lleva en su esencia el azar, un elemento que es imposible medir y que define al deporte más popular del planeta. Sin esa variable, no nos daría épicas ni remontadas, no permitiría a los aficionados creer que todo es posible. Que gane el mejor, pero mejor si ganan los nuestros.
Osasuna puede dormir como líder
Empieza lo bueno. Se acabaron las balas de fogueo. Con los equipos a medio hacer y faltos de forma, a la espera de los muchos cambios que casi todos harán de aquí al 2 de setiembre, con un calor brutal, pero con tres puntos en juego tan importantes como los que se disputen en abril, Osasuna y el Sevilla de Julen Lopetegui abrirán hoy a las 21:00 en el Estadio de El Sadar una Liga que se presenta con mucha incertidumbre a estas alturas. Así pues, en caso de que los rojillos superen a un equipo al que hace más de una década que no ganan, tendrán el privilegio de ser el primer líder de la competición. Ahí es nada.
El equipo de Lopetegui llega con dudas arriba por la baja forma de alguno de sus jugadores en la pretemporada, aunque ha incorporado al exmadridista Isco, lo que le da un plus y eleva un nivel que ya era alto con los Papu Gómez, Ocampos y compañía. Osasuna, por su parte, llega enchufado a este inicio de otra temporada en la que se marca como objetivo la permanencia y sufrir lo mismo que las dos anteriores, es decir, literalmente nada.
En su quinta temporada con Jagoba Arrasate al frente, sin su eterno capitán Oier y tras aflojarse el bolsillo para traer a un jugador consagrado como el alicantino Moi Gómez, con el objetivo de generar fútbol, algo que la temporada pasada faltó en algunos partidos disputados en el Sadar, Osasuna apuesta por el mismo bloque. Aunque algo renovado con las incorporaciones del polivalente lateral derecho Rubén Peña y del arrasatearra Aitor Fernández en la portería, un bloque que ha demostrado estar consolidado, ser piña y competitivo; que intentará su cuarta salvación consecutiva, sin dejar de aspirar a cotas más altas. Un bloque en el que algunas de sus piezas esenciales, como David García y Jon Moncayola, son codiciadas en un mercado que cerrará en setiembre y que podría dejar sorpresas.