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Sepp Kuss siembra para que Wout Van Aert coseche la victoria de etapa en Córdoba

Dos etapas en una, Xabier Isasa se ha metido más de 100 kilómetros fugado en solitario, para que después, en la ascensión del Alto del 14%, Red Bull haya roto el pelotón. En la bajada hacia Córdoba, el ganador de la Vuelta 2023 ha evitado la victoria de Marc Soler en favor del sprint de Van Aert.

Wout Van Aert celebra su sufrida victoria en Córdoba. (Cristina QUICLER | AFP)

Tanto el guipuzcoano de Euskaltel Xabier Isasa como el catalán de UAE Marc Soler han podido rememorar los conocidos versos de Federico García Lorca: «¡Ay que la muerte me espera, / antes de llegar a Córdoba!» El ciclista de Urretxu se ha metido una panzada en solitario de más de 100 kilómetros, un «suicidio» premeditado, en la parte más sencilla de la etapa entre Archidona y Córdoba, en la que ha dispuesto de hasta ocho minutos de renta, para ser alcanzado en el primer paso por la línea de llegada. Después ha sido Marc Soler, escapado tras superar el Alto del 14%, el que ha rozado la victoria de etapa, pero Wout Van Aert ha hecho bueno el trabajo de su compañero Sepp Kuss para cosechar su segunda victoria en esta Vuelta 2024.

La carrera ha dispuesto de dos partes en una. Xabier Isasa ha decidido darle publicidad y protagonismo a un Euskaltel-Euskadi, y con el beneplçacito del pelotón, ha conseguido el meritorio protagonismo de viajar en solitario hasta el primer paso por la meta de Córdoba, cuando ha sido capturado por un gran grupo que ha empezado a afilar sus armas.

Porque después de la parte aburrida de la prueba, la séptima etapa de la Vuelta 2024 ha entrado en su zona más interesante, con la ascensión al alto del 14%, con el equipo Red Bull Bora poniendo un ritmo muy tenso en favor de un Primoz Roglic que, al igual que Richard Carapaz, ha recortado seis segundos sobre el líder Ben O'Connor. Un líder que, pese a todo, ha aguantado con entereza los momentos en los que el ciclista esloveno ha movido el árbol, cerrando los huecos cuantas veces ha sido preciso mientras en el pelotón solo quedaban los mejores corredores de la ronda hispana.

Una vez coronado el alto de segunda categoría, la prueba ha discurrido por un peligroso falso llano que Marc Soler ha aprovechado para escaparse de la vigilancia del pelotón. Roglic ha perdido el interés por la etapa una vez logrados los segundos de bonificación, no así un Wout Van Aert que también se ha mostrado muy interesado en hacerse con la etapa, y más cuando el ritmo de Red Bull lo ha dejado libre de competencia de cara al sprint.

Sin embargo, el propio conjunto Visma se ha visto diezmado, con Sepp Kuss, flamante vencedor de la Vuelta de 2023, como prácticamente único compañero de equipo a disposición de Van Aert. Ese desbarajuste lo ha aprovechado muy bien soler para irse de cabeza en pos de la meta de Córdoba, alcanzando una renta de 20 segundos que por un momento ha parecido suficiente para alzarse con el triunfo de etapa.

Pero no. Porque ‘Durago Kid’, apodo por el que se conoce a Sepp Kuss, no ha dudado en volver a disfrazarse de gregario para tumbar la cabalgada del ciclista de Vilanova i la Geltrú. Sudando tinta, pero a falta de tres kilómetros y medio, el reducido pelotón ha conseguido echarle el guante a Marc Soler, ejerciendo Kuss de jardinero que ha sembrado y cuidado la plantación para que el Van Aert haya podido cosechar su segundo triunfo de esta Vuelta.

Con todo, un último ataque de Pavel Sivakov, de UAE, ha vuelto a poner el «orden establecido» del gran grupo en jaque. Sin embargo, el trabajo de Aleksandr Vlasov ha permitido atrapar a Sivakov en la recta de meta. Suficientes ayudas ha encontrado el bueno de Van Aert para poder imponer al fin su ley en la llegada masiva.

La Vuelta afronta este sábado su octava etapa, una etapa de media montaña, con un recorrido quebrado de 158.7 kilómetros, entre Úbeda y Cazorla, pasando por el Alto del Mirador de las Palomas, de segunda categoría, con meta en una cima de tercera, Sierra de Cazorla. Tal vez se repitan los mismos nombres siembren y cosechen la etapa, o quizá esta vez los aventureros lograrán saltarse la disciplina del gran grupo.

Isasa: «Había que intentarlo»

El guipuzcoano Xabier Isasa (Euskaltel Euskadi), protagonista en solitario de la fuga del día, ha asegurado haber disfrutado «de un día bonito», a pesar de un prolongado esfuerzo y del convencimiento de que sería atrapado por el pelotón.

«No es que esté loco por intentar la escapada de inicio, sabíamos que era la última oportunidad para los sprinters y había dos opciones, o ir como hemos ido o que fuese una batalla de 100 kilómetros. Ha salido así y es lo que hay», ha explicado.

El ciclista de Urretxu ha destacado la dureza en general de toda la escapada, en especial de los primeros kilómetros, en los que nadie se le ha sumado a la aventura.

«Los primeros 10 kilómetros han sido muy duros. Pensé que vendría algún corredor más, como Campenaerts o algún rival así, pero me he tenido que ir solo. Le he cogido el gustillo y al final he ido rápido y ha sido un día bonito», ha explicado.

«Sabía que la etapa era larga, hacía mucho calor y es verdad que los pueblos estaban llenos, y eso me ha dado fuerzas para ir lo más rápido posible», ha añadido.

Isasa ha luchado hasta el límite de sus fuerzas, a pesar de que ha hecho consultas al coche del director para ver si continuaba en el intento o cedía.

«He consultado al coche para ver si seguía o paraba, pero los directores me han dicho que siguiera solo y no tenía otra. He llegado a tener ocho minutos de ventaja, pero era muy difícil llegar. Había viento en contra y la verdad es que me ha frenado bastante. Me ha hecho gastar bastante», ha explicado.

«Sabía que no iba a llegar. Cuando vas solo piensas de todo, pero entre que vas hablando con el coche y dices cuatro tonterías, te animas un poco. Ha sido un día muy largo», ha concluido.