INFO
Entrevue
Adrián Yañez
Exentrenador de Bidaideak BSR

«El reconocimiento en el deporte no te lo dan los títulos sino las amistades que te llevas»

Bidaideak Bilbao ha disputado la Final Four de la liga este fin de semana en Vallecas, conquistando la medalla de bronce. Una vez terminada la temporada, el entrenador Adrián Yáñez ha dejado el cargo que ha ocupado durante cinco temporadas.

Adrián Yañez, exentrenador de Bidaideak BSR (NAIZ)

Tras una exitosa carrera en banquillos de baloncesto convencional, donde sigue siendo seleccionador de Bizkaia junior, recibió la propuesta de Bidaideak en plena pandemia y, a pesar de no tener experiencia previa en baloncesto en silla de ruedas, se va como el técnico más laureado del club, con una liga, dos copas y dos subcampeonatos de Eurocup-1. De profesión maestro en un colegio de Gasteiz, la cabeza le pide descansar de los banquillos, pero no descarta volver en un futuro.

¿Qué le ha llevado a tomar la decisión de dejar Bidaideak?

Han sido cinco años al máximo nivel, con partidos importantes sábado tras sábado. El cansancio ha hecho mella y llega un momento en el que otras cosas toman más peso, como la familia, la pareja o el trabajo. A diferencia de los jugadores, el staff técnico aún no es profesional, el baloncesto no es nuestro plan A laboral.

Llegó a Bidaideak en 2020, en plena pandemia y sin experiencia previa en el baloncesto en silla.

Yo seguía al equipo, había ido a verles a Txurdinaga, pero estaba acostumbrado a entrenar baloncesto de a pie y las diferencias son notables: la cancha es del mismo tamaño pero tienes que meter ahí diez sillas de ruedas. Además hay que combinar en cancha a jugadores de diferentes grados de movilidad, hay que saber jugar con ello. Siempre estaré eternamente agradecido a los jugadores de aquella plantilla, gente como Jordi [Ruiz], Jannik [Blair], Asier [García] o Jasso, que venían de ser medalla de plata en los Juegos Paralímpicos. No fue sencillo colocarme de capitán de aquel barco, pero todo fue rodado con la consecución de la liga.

En cinco temporadas ha ganado una liga y dos copas. ¿Cuál ha sido la clave del éxito?

Sobre todo la confianza recíproca, los jugadores en mí y yo en ellos. Las plantillas han estado siempre muy cohesionadas, lo más difícil para un entrenador es ser justo con los jugadores. Los resultados están ahí, estoy muy agradecido de haber podido representar al equipo de mi ciudad y haberlo hecho al máximo nivel.

¿Qué momento se le ha quedado grabado para siempre?

Es complicado quedarme con una sola imagen, pero elegiría la de cuando ganamos la liga. Que el presidente, el capitán Asier García y otros jugadores top me dijeran que aquel fue uno de los días más importantes de sus vidas es algo que no se me va a olvidar. Era mi primer año y no era consciente del todo pero ahora lo valoro mucho, junto a las dos Copas del Rey, que también tuvieron un mérito tremendo.

¿Y alguna espina clavada?

Me habría gustado ganar algún título europeo. Hemos jugado dos finales y es verdad que la primera nos pilló un poco de novatos pero la segunda contra Fenerbahçe hace un año, aquella sí estuvo cerca. Aún así, el reconocimiento en el deporte no te lo dan los títulos sino las amistades que te llevas, los trofeos al final cogen polvo en la vitrina pero las amistades que he hecho serán para siempre. Sin olvidar que mi carrera en Bidaideak me ha abierto muchas puertas, incluso he llegado a seleccionador nacional, son metas que hace cinco años ni me imaginaba.

¿Qué valoración hace de la temporada que acaba de terminar?

No empezamos bien, perdimos en Murcia y en Canarias, pero finalmente hemos acabado terceros, superando los números del año pasado, aunque es verdad que en Copa y Supercopa no hemos podido competir ante Ilunion. Una vez más hemos sido los primeros entre los terrestres, porque Ilunion y Albacete son como de otro mundo. Hemos normalizado el hecho de estar siempre ahí arriba, pero es que Albacete, por ejemplo, ha ganado las últimas cuatro Copas de Europa.

¿Cómo ve el futuro próximo de Bidaideak?

La base está bien asentada, hay jugadores jóvenes como Txiki [Adrián García], Manu Lorenzo, ahora Unai Labiano, que tienen que dar un paso adelante. Si se gestiona bien, el grupo va a seguir siendo competitivo.

¿Volverá algún día al baloncesto en silla?

Voy a tomarme este año para desconectar y reciclarme, pero esto no es un adiós sino un hasta luego. Seré un aficionado más, iré los sábados a Txurdinaga y quién sabe si en junio próximo no estaré otra vez hablando de volver a los banquillos.