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Tailandia y Camboya acuerdan un alto el fuego tras ataques mutuos

Los líderes de Tailandia y Camboya acordaron ayer en Malasia un alto el fuego, después de que un enfrentamiento armado que estalló el jueves pasado en su frontera compartida llegara al quinto día de ataques cruzados y acusaciones mutuas con al menos 35 muertos.

Momento de la firma del alto el fuego. (Mohd RASFAN | POOL)

Los Gobiernos de Tailandia y Camboya acordaron ayer en Kuala Lumpur declarar un cese al fuego «inmediato y sin condiciones», según anunció el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, quien ejerce de anfitrión en unas conversaciones que se celebran en Kuala Lumpur. «Este es un primer paso hacia la desescalada y el restablecimiento de la paz y la seguridad», remarcó Ibrahim.

El encuentro, que se celebró a puerta cerrada, contó con la participación del primer ministro camboyano, Hun Manet, y su homólogo tailandés, Phumtham Wechayachai, quien ocupa el cargo de manera interina tras la destitución de Paetongtarn Shinawatra. También asistieron el embajador de Estados Unidos en Malasia, Edgard Kagan, y el de China, Ouyang Yujing.

Desde el resort de lujo de Turnberry en Ayrshire (Escocia), el presidente estadounidense, Donald Trump, atribuyó a Washington el éxito del acuerdo para el alto el fuego. «Hemos puesto fin a la guerra y estamos muy contentos. Iba a ser una guerra terrible», dijo en declaraciones a los medios.

Las conversaciones seguirán a partir de hoy con altos mandos militares y autoridades fronterizas de ambos países, que, desde hace décadas, mantienen una disputa sobre su divisoria, definida en tiempos del poder colonial francés, pero desde 2011 no se registraban enfrentamientos de tal magnitud. Las relaciones se deterioraron después de que el 28 de mayo las fuerzas tailandesas mataran a un soldado camboyano cerca de Preah Vihear, templo hindú situado en una zona en disputa.

El jueves estallaron los choques entre ambos ejércitos, que se acusaron mutuamente de haber iniciado los ataques en los que emplearon cazas F-16 y cohetes BM-21, entre otra artillería. Las primeras hostilidades se produjeron en las provincias tailandesas de Surin, Ubon Ratchathani y Buriram, así como en las camboyanas de Preah Vihear y Oddar Meanchey, y se extendieron a Sisaket, Trat y Chanthaburi, también en Tailandia. Los enfrentamientos se han saldado con al menos 35 muertos.

Ya en el primer día de conflicto, que dejaron al menos 12 muertos, la situación fue elevada al Consejo de Seguridad de la ONU, que el viernes celebró una reunión entre llamamientos a la paz por parte de Bruselas, Washington y Pekín.