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Querella por la emboscada de Asturiaga (1974) con dos muertos, facilitada por un infiltrado

Roke Méndez y José Luis Mondragon fallecieron en 1974 en la playa de Asturiaga, en Hondarribia, tiroteados por la Policía. GEBehatokia impulsa una querella por los hechos, propiciados por el infiltrado José Luis Arrondo ‘Cocoliso’. Mendez acaba de ser reconocido víctima y Mondragon está en camino.

En esta playa rocosa de Hondarribia se produjo la emboscada. La imagen corresponde al acto de recuerdo de mayo de 2024, cuando se cumplió medio siglo. (Jon Urbe | Foku)

Giza Eskubideen Behatokia ha dado a conocer este miércoles una nueva querella por hechos de violencia estatal nunca aclarados e impunes, en concreto la emboscada policial de la playa de Asturiaga, en Hondarribia, que costó la vida a Roke Mendez y José Luis Mondragon hace 51 años.

Sobre aquellas muertes ha arrojado luz un reciente informe promovido por el Ayuntamiento de la localidad y realizado por EHU y Aranzadi [aquí, reportaje en Naiz Irratia sobre esta investigación, con testimonios también de familiares]. El 50 aniversario el pasado año ha supuesto un acicate en este sentido, para un caso durante mucho tiempo casi olvidado.

Recuerda GEBehatokia que Mendez y Mondragon llegaban al otro lado de la muga desde Donibane Lohizune en una lancha y al arribar a Asturiaga fueron tiroteados hasta la muerte. Una práctica que diez años después se repetiría en la bahía de Pasaia con cuatro víctimas. «El aparato franquista de justicia militar instruyó la causa 66/1974 con el evidente objetivo de falsear los hechos, atribuir la responsabilidad de la ejecución policial a los dos jóvenes y dotar de absoluta impunidad a sus perpetradores», denuncia el observatorio.

Se da la circunstancia de que junto a Mendez y Mondragon iba José Luis Arrondo ‘Cocoliso’, uno de los primeros infiltrados en ETA. Sobra decir que salió ileso del tiroteo. La querella va dirigida contra los policías y guardias civiles «que practicaron la ejecución» pero insta también a «investigar la identidad y paradero» de este confidente policial, «según algunas fuentes oportunamente muerto tras estos hechos en accidente de tráfico».

En su investigación, los equipos de EHU y Aranzadi concluyeron que «existen unas actuaciones comprobadas (emboscada y ejecución extrajudicial de Mendez) y otras sin aclaración definitiva (enfrentamiento previo a las muertes, propósito de secuestro y ejecución de Mondragon)». También constataron «la ocultación» o manipulación de pruebas como informes de autopsias o declaraciones de testigos, punto en el que señalaron directamente al juez militar Lasanta.

Víctimas reconocidas pero crímenes no purgados

GEBehatokia añade en su nota que el Gobierno español ha reconocido a Roke Mendez Villada como víctima en el marco de la Ley de Memoria Democrática de 2022 (antes también lo hizo el Gobierno de Lakua), y que la familia de José Luis Mondragon también lo ha solicitado a la institución vasca. 

Entiende que estos reconocimientos «hacen más clamorosa la falta de justicia que estas víctimas padecen», por no decir «la evidencia de que el Estado, desde instancias judiciales, sigue encubriendo a los asesinos franquistas».

Cita que efectivamente han aparecido algunas grietas en los aparatos judiciales al respecto, en forma de admisión a trámite de querellas, pero en su mayoría los tribunales «no se dan por aludidos y abandonan su obligación de investigar, procesar, juzgar y, en su caso, castigar a los perpetradores de crímenes que horrorizan a la humanidad».