Derrota contundente de un Alavés sombrío
El Alavés no termina de carburar en este inicio de año. Este sábado ha sido superado por un Villarreal que ha sentenciado el partido nada más regresar de los vestuarios (3-1). Los de Chacho Coudet no han encontrado vías para hacer daño a un Villarreal más engrasado.
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Con dos goles nada más reanudar el juego, el Villarreal ha desestructurado a un Alavés que, a pesar de verse más débil, ha conseguido sobrevivir dignamente a la primera mitad en el estadio del tercer clasificado liguero.
La dignidad del Alavés, sin embargo, ha durado lo que ha durado. Con las piernas frescas en la primera mitad, la presión ejercida por los albiazules ha resultado efectiva y han nublado a la brújula del submarino amarillo: Dani Parejo. Han conseguido estancar la fluidez en el juego de los locales y sin espacios ni velocidad, el Villarreal apenas ha generado peligro en la portería de Sivera.
Una jugada peligrosa de Moleiro y un buen despeje de Sivera para quitarse de encima un centro peligroso de Parejo han sido las jugadas más destacadas de los locales, en parte porque el juego táctico del Glorioso no les ha dado otra opción. El plan de Coudet era claro, así lo indicaba en la arenga previa al duelo: detener el juego, evitar que el Villarreal sacase el juego a su velocidad (ha cometido 13 faltas en la primera mitad).
A partir de esa situación, el Glorioso, con más empuje que calidad, con un fútbol más sencillo a partir de los robos en situaciones comprometidas, ha inquietado más en el área de los amarillos, aunque sin exigir mucho a Luiz Junior. Carlos Vicente y Guridi han repetido en el once inicial y han sido los jugadores más destacados del Alavés, junto a Pablo Ibañez, que le ha dado claridad al juego del cuadro de Coudet una vez que recuperaban la posesión.
El juego brusco al que le ha sometido el Alavés al Villarreal ha tenido sus frutos en la primera mitad, no en la segunda, porque nada más empezar el partido los locales han conseguido abrir el marcador y a partir ahí, ha llegado el descalabro de un Glorioso sin recursos. Moleiro ha aprovechado un balón suelto al borde del área para empalar un disparo imposible para Sivera (m.50) y cinco minutos más tarde, Gerard Moreno ha hecho lo mismo desde el centro del área en un rechace del guardameta valenciano a un centro de Parejo.
Con el 2-0 en contra en el minuto 55, Coudet no ha tenido más remedio que mover el banquillo, pero ni Youssef –que ha entrado por Otto– ni Guevara –sustituto de un enfadado Pablo Ibañez– han dado fortaleza o claridad a Glorioso. Por contra, con el marcador a favor y con espacios para correr, el Villarreal se ha acomodado en el campo y Mikautadze ha hecho el tercero en el minuto 75. No ha sido el último gol, puesto que Toni Martínez ha hecho el del honor en el 85.