San Francisco 49ers buscará en Seattle el más difícil todavía, tras apear al vigente campeón
La NFL afronta el próximo fin de semana la ronda divisional, tras una primera eliminatoria en la que todos los partidos se decidieron en el último cuarto. Entran en liza Seattle Seahawks y Denver Broncos, que descansaron después de ser el número uno de sus respectivas conferencias.
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San Francisco 49ers pegó el pelotazo de la ronda de wild card al dejar en la cuneta a domicilio al vigente campeón, Philadelphia Eagles (23-19), en un choque en el que su tigh end estrella, George Kittle, se sumó a la infinita lista de bajas con una grave lesión en el tendón de Aquiles. Los ‘mineros’ llevan toda la temporada superando adversidades y ahora buscarán la final de conferencia en el feudo de los Seatle Seahawks, en la noche del sábado al domingo a partir de las 2.00.
Los de Kyle Shanahan jugaron con el desparpajo del que no tiene nada que perder, con Purdy tirándose hasta las zapatillas, frente a unos Eagles que no supieron sentenciar cuando su rival estaba contra las cuerdas y que se vieron desbordados en el último cuarto con un parcial de 13-3. Otra vez papel estelar para McCaffrey, con 48 yardas de carrera, 66 de pase y dos touch downs, buen secundado por Robinson, con 111 yardas por aire y una anotación.
La otra semifinal de la Conferencia Nacional (NFC) se jugará en Chicago entre los Bears y Los Angeles Rams, pasada la medianoche del domingo (00.30). Los locales sudaron tinta para apear a Gren Bay Packers (27-31) en un choque con dos partes muy diferentes.
Hasta el descanso los Packers fueron muy superiores ante unos timoratos Bears. El parcial de 21-3 dejó temblando a una afición que veía como se repetía la historia de casi siempre en una de las rivalidades con más tradición de la NFL. Pero en la reanudación Chicago se soltó todos sus complejos, los ‘queseros’ mostraron sus debilidades y se completó la remontada, con la parroquia local exhibiendo ralladores como forma de cobrarse tantos años de inferioridad (27-31).
La hinchada de Green Bay aún se pregunta cómo pudieron perder un partido en el que su quarterback Jordan Love sumó 323 yardas, cuatro pases de touch down y cero intercepciones.
Por su parte, los Rams cumplieron los pronósticos ante Carolina Panthers, que se marcha con la cabeza alta tras vender muy cara su piel (34-31). Nadie daba un dólar por los de Charlotte frente al mejor ataque de la temporada regular, pero la anotación definitiva no llegó hasta que restaban dos minutos para el final. La conexión entre Stafford (304 yardas de pase) y el receptor Puka Nacua (111 yardas y un touch down) fue nuevamente el principal argumento ofensivo de los angelinos.
Conferencia Americana
En la Conferencia Americana (AFC), Denver y Buffalo abrirán el programa el sábado a las 22.30. Los Broncos llegarán tras descansar el pasado fin de semana gracias a su primera plaza en la temporada regular, mientras que los Bills las pasaron canutas para imponerse en el campo de Jacksonville Jaguars (27-24). Otro marcador repleto de alternativas en el que los visitantes se llevaron el gato al agua merced a un touch down a falta de 1.05 minutos. Nueva actuación destacada del quarterback Josh Allen, con 273 yardas y un TD de pase y otras dos anotaciones en carrera.
El otro billete para la final de conferencia se lo jugarán New England y Houston el domingo a las 21.00 en Boston. La defensa de los Patriots secó al ataque de Los Angeles Chargers, que se tuvo que conformar con un mísero field goal (3-16). No obstante, el choque estuvo en el alero hasta que a falta de algo más de nueve minutos Hunter Henry capturó un pase de Drake Maye para entrar en la end zone y sentenciar.
El marcador más amplio se dio en Houston, donde los Texans pasaron por encima de Pittsburgh Steelers en los último quince minutos, pasando del 6-7 al 6-30 definitivo. Una vez más la defensa de los ‘acereros’ mantuvo a los suyos dentro del partido, pero finalmente sucumbió ante el empuje local. Woody Marks sumó 112 yardas por tierra y Christian Kirk 144 por aire, hasta terminar con la resistencia gualdinegra en el que fue posiblemente la despedida de los terrenos de juego de Aaron Rodgers, tras 21 temporadas en la NFL.