Groenlandia en el tablero de ajedrez imperialista estadounidense
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* Lotte Rørtoft-Madsen es presidenta del Partido Comunista Danés
El 14 de enero, horas antes de la histórica reunión en Washington entre los representantes de Groenlandia y Dinamarca y sus homólogos estadounidenses, J. D. Vance y Marco Rubio, Dinamarca y varios de sus aliados de la OTAN reforzaron su presencia militar en Groenlandia y anunciaron que enviarían más refuerzos.
Algunos interpretaron esta medida como una presión sobre la Administración Trump. Pero quien esté familiarizado con la política de la OTAN y Dinamarca reconocerá que la explicación más probable es la de apaciguar el imperio.
En la reunión, EEUU reiteró su firme demanda de «tomar Groenlandia»: «Está claro que Trump quiere conquistar Groenlandia», declaró el ministro de Exteriores danés tras la reunión. Las partes acordaron establecer un «grupo de trabajo de alto nivel» en un esfuerzo por contener la crisis.
Acuerdo militar secreto
Pero la crisis continúa, y su magnitud es enorme. La realidad es que, durante más de un año, los casi 57.000 groenlandeses y su vasta isla se han convertido en moneda de cambio, un peón que se mueve a voluntad en el gran tablero del imperialismo estadounidense.
Trump ha declarado en repetidas ocasiones que EEUU busca controlar y poseer Groenlandia, por medios militares si es necesario. La brutal y eficaz agresión contra Venezuela y el secuestro del jefe de Estado del país y su esposa han disipado cualquier duda de que la administración de la Casa Blanca es capaz de poner en práctica las palabras de Trump.
La población está atrapada en una encrucijada y los políticos del país deben luchar simplemente para conseguir un lugar en la mesa y ser escuchados, no solo por los EEUU, sino también por Dinamarca.
Groenlandia, o Kalaallit Nunaat, ha estado habitada durante 4500 años, y su pueblo está vinculado a las comunidades inuit de todo el Ártico. Es la isla más grande del mundo, con una superficie mayor que Francia, Alemania, España, Gran Bretaña, Italia, Grecia, Suiza y Bélgica juntas. Se convirtió en colonia danesa con la creación de la empresa estatal Royal Greenland Trading Company en 1774, que funcionó como administración colonial de facto hasta principios del siglo XX, cuando se separaron el comercio y la administración. Durante este periodo, las empresas danesas extrajeron diversos minerales, criolita, hierro, zinc, plomo y plata.
Tras un referéndum, en 1979 se introdujo el llamado autogobierno, que fue sustituido en junio de 2009 por el actual estatus de autonomía. Con el autogobierno, los groenlandeses tienen los derechos sobre el subsuelo y los minerales. Sin embargo, las políticas exteriores y de seguridad siguen decidiéndose en Dinamarca, por lo que Groenlandia se considera territorio de la OTAN.
Groenlandia no es miembro de la UE. En un referéndum celebrado en 1982, el 53% votó a favor de abandonar la Comunidad Económica Europea, ahora la UE. En la actualidad, está clasificada como uno de los países y territorios de ultramar de la UE.
En 1951, un acuerdo secreto concedió la participación militar ilimitada de EEUU. Durante décadas, ha mantenido varias instalaciones militares en Groenlandia. La historia de estas instalaciones incluye desalojos forzosos de familias inuit en 1953 y el accidente de un avión estadounidense B-52 que transportaba cuatro bombas atómicas en 1968.
Amenaza y presión enormes
El Gobierno danés afirma repetidamente que Groenlandia pertenece a los groenlandeses y no está en venta. Pero, en realidad, lleva décadas vendiéndola a EEUU. «Ya tenemos un acuerdo de defensa que otorga a EEUU un amplio acceso a Groenlandia», declaró el primer ministro danés.
Groenlandia posee 25 de los 34 minerales designados como «materias primas críticas» por la Comisión Europea. Tiene importantes yacimientos de tierras raras, cobre, níquel, zinc, oro, diamantes, titanio, tungsteno y uranio. Trump quiere que las empresas estadounidenses, muchas de las cuales han invertido fuertemente en su reelección, tengan acceso sin restricciones a estos recursos minerales.
La posición geográfica de Groenlandia cerca del Ártico es importante. El control de las rutas marítimas, como el Paso del Noreste, es cada vez más importante a medida que avanza el cambio climático. Una Groenlandia totalmente controlada, militarizada y rearmada también está destinada a servir como base avanzada contra Rusia y China. Más allá de la perspectiva de obtener superbeneficios, mantener a la China socialista lejos de Groenlandia es objetivo estratégico para EEUU y Dinamarca.
Hasta hace unos años, Groenlandia estaba inmersa en un proceso de liberación del neocolonialismo. Pero el imperialismo intensificado de EEUU ha supuesto un grave revés para su capacidad de decidir su propio destino. Es muy importante aferrarse al principio del derecho a la autodeterminación. La forma en que Groenlandia organiza su sociedad y qué alianzas establece debe determinarse únicamente en Nuuk.