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Osalde denuncia que una gestión «desordenada e inútil» expuso a la población al benceno

La asociación por el derecho a la salud Osalde denuncia que una gestión «desordenada e inútil» permitió que la población de Meatzaldea estuviese expuesta durante horas a compuestos cancerígenos emitidos por Petronor sin adoptar medidas. Alerta de que los protocolos de actuación no son adecuados.

Una de las antorchas de Petronor, el pasado 22 de febrero, tras otro incidente en la refinería. (NAIZ)

La asociación por el derecho a la salud Osalde ha calificado de «desordenada e inútil» la gestión preventiva en torno a la refinería de Petronor, «que permitió que los habitantes estuvieran expuestos a altas concentraciones de benceno, tolueno y xileno durante horas». Precisamente, el pasado viernes en el Parlamento de Gasteiz, el lehendakari Imanol Pradales admitió que «la comunicación de Petronor con el servicio de emergencias y su coordinación con las instituciones no se ha realizado de manera adecuada».

Lo sucedido el 26 de febrero en el complejo petroquímico es, a juicio de este colectivo, «ejemplo de cómo no están preparados ni SOS Deiak, ni la Consejería de Industria ni la de Salud para afrontar situaciones de riesgo por incidentes de las industrias que están afectadas por la normativa Seveso». Antes, el 2 de diciembre, hubo otro escape de similares características que no propició cambios en los protocolos para evitar nuevas emisiones en Petronor, como finalmente aconteció.

Osalde analiza la respuesta dada por la Administración a los últimos incidentes acontecidos en Petronor y las conclusiones no son nada halagüeñas. Parte de la constatación de que la red de calidad del aire es «insuficiente» y en este caso, incide, en que la instalación de control de San Julián de Muskiz está bajo el control de la propia empresa.

Otro escape similar el 2 de diciembre

No pasan por alto que la historia de incidentes vinculados a Petronor es «muy larga y nunca ha recibido sanción». Mencionan, como ejemplo, que antes del registrado el 26 de febrero, el 2 de diciembre de 2025 se produjo un escape de gasolinas por un fallo en un tanque y la cabina no estaba registrando los valores de compuestos orgánicos volátiles desde el día 28 de noviembre.

«La empresa lo sabe y no lo repone hasta el día 4, cuando se detectan altos niveles. La emisión se prolonga hasta el día 10 de diciembre. Los habitantes afectados no son confinados, siguen con su vida habitual respirando esos productos que son altamente tóxicos, cancerígenos, que no tienen nivel mínimo de seguridad, sin que el Departamento de Salud Pública tome medidas, el alcalde de Muskiz informa del incidente el día 7 y el día 8 dice que los valores son bajos, mientras siguen con los trasvases de hidrocarburos hasta el día 10», desvela.

A pesar de la gravedad de los hechos, la asociación critica que Petronor no es sancionada y, lo que es más grave, a su juicio, es que la compañía sigue con su actividad. Además, Salud Pública no modifica su comportamiento, «no se establece ningún protocolo de funcionamiento».

Con ese antecedente, el 26 de febrero se detecta un nuevo incidente en otro tanque de petróleo, anexo al que se averió en diciembre, que provoca sobre las 10.00 un pico de emisiones de benceno 132 microgramos por metro cúbico, tolueno 162 y xileno 385. Según señala Osalde, las notificaciones automáticas de prealerta saltan cuando es de 15 de benceno y de alerta cuando es 50, avisando al servicio que gestiona la red de calidad del aire.

Recuerda que en el pleno de control del pasado viernes, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, explicó que después del pico de la mañana, enviaron una unidad móvil, vieron que se normalizaban los datos, informando a la población de que «no había riesgo para la salud», luego se produce otro pico de entre 100 y 200 microgramos de benceno a la tarde, en la unidad móvil (datos que no son públicos), mientras la cabina de San Julián no registra nada.

«La población, confiada, sigue haciendo la vida normal, el polideportivo lleno de jóvenes, que hacen deporte cerca del tanque estropeado, hasta las 21.00 de la noche no llegan las recomendaciones de Salud Publica y, de facto, se confina a la población hasta las 14.00 del día 27. Es la megafonía de la Policía Municipal la que recorre los barrios a la noche, generando una alarma que no ha existido durante los peores momentos del incidente», rememora Osalde.

Un proceder que para Osalde muestra que el Ejecutivo de Lakua no está preparado para un suceso de estas características, «una gestión preventiva desordenada e inútil, que permitió que los habitantes estuvieran expuestos a altas concentraciones de benceno, tolueno y xileno durante horas».

En su respuesta a una pregunta de la parlamentaria de PP Laura Garrido, el consejero de Salud, Alberto Martínez, indicó que el incidente del 26 de febrero se caracterizó por «dos episodios agudos de elevación de benceno». La respuesta, expuso, se basó en «monitorización inmediata y reforzada, el uso de técnicas analíticas específicas, la coordinación entre departamentos, la inspección de las instalaciones y la aplicación proporcionada y temporal de las medidas preventivas».

Según Martínez, la evolución posterior confirmó el «carácter puntual del evento y la normalización sostenida de los niveles ambientales».

«Preocupante»

Para la asociación por el derecho a la salud resulta «preocupante» que el Departamento de Salud se atreviese a decir que no hubo afectados por la contaminación atendidos en los centros de salud del entorno, «una afirmación que demuestra el grado de irresponsabilidad de la Consejería de Salud, que debería haber informado de lo sucedido a los servicios de urgencias y centros de salud, para que estuvieran preparados y acogieran como es debido a las personas que acudieron, sobre todo por problemas respiratorios, que pese a informar al personal sanitario que les atendió, no tuvieron en cuenta ese dato ni lo recogieron».

Por todo ello, Osalde considera necesario aumentar el conocimiento del personal sanitario sobre los riesgos para la salud de la contaminación ambiental. Además, insta a que «urgentemente» se mejore y complemente la red de calidad del aire, aplicando los valores límite establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), emitir la información actualizada y elaborar un protocolo de información y atención a la población cercana a estas industrias.

También demanda que se desarrollen estudios epidemiológicos sobre estas poblaciones para conocer el impacto de vivir en estas zonas.