Francia no da opción a Marruecos y estará en semifinales
Francia ha pasado a semifinales tras imponerse 2-0 a Marruecos en un partido especial y tenso, marcado por la relación entre ambas selecciones: Once futbolistas de la marroquí han pasado por la liga francesa y seis nacieron en Francia; en la francesa hay dos jugadores de ascendencia marroquí.
Vous n'avez plus de clics
Cualquier partido entre Francia y Marruecos es un partido especial. La historia compartida pesa demasiado. Once futbolistas de la selección marroquí han pasado por la liga francesa y seis nacieron en Francia. En la selección francesa, por su parte, hay dos jugadores de ascendencia marroquí.
A esa relación de ida y vuelta se suma una de las mayores comunidades marroquíes fuera del país y asentada desde hace décadas en Francia. Todo eso convertía el duelo de cuartos de final del Mundial en un acontecimiento seguido con una atención extraordinaria a ambos lados del Mediterráneo y que llevó a tomar precauciones a muchos comercios de París, tras los incidentes producidos al término de la pasada final de Champions League.
En Boston eran ajenos a ese riesgo de incidentes, pero la tensión en el terreno de juego era igualmente alta. Francia salió con intención de marcar cuanto antes y ya en el minuto tres, llegó la primera ocasión gracias a un disparo por parte de Mbappé. Un minuto más tarde, un balón colgado al área marroquí era rematado por Upamecano y terminaba en las manos de Bono. Era un buen reflejo de lo que sería todo el partido.
Con Marruecos intentando salir desde atrás con el balón controlado, incluso ante la presión más atoxigante del rival y Francia no dejándoles llegar hasta su área y buscando aprovechar en ataque la calidad de los Dembélé, Doué Olise y Mbappé.
Así llegó el penalti señalado a favor el equipo francés por una falta dentro del área sobre Mbappé.
Lo tiraba el delantero del Real Madrid y volvía a lucirse el portero marroquí Yassine Bono, deteniendo el balón abajo y a su izquierda. Marruecos celebraba y Francia seguía insistiendo y teniendo las mejores ocasiones, aunque sin llegar a hacer gol. Marruecos tardó 49 minutos en chutar a puerta y lo hizo con una falta al borde del área que se marchaba directamente a fuera.
Marruecos necesitaba aprovechar el descanso para encontrar la forma de hacer daño a Francia, pero en la segunda parte las cosas siguieron por el mismo camino. El equipo galo controlaba el juego y lograba generar buenas ocasiones. Por insistencia, terminaron por hacer el primer gol gracias a un disparo desde fuera del área de Mbappé, que, con precisión, ponía la pelota pegada al palo contrario, lejos del alcance de Bono.
Cinco minutos más tarde, en una contra de Dembélé por el centró del campo marroquí, el delantero del PSG terminaba poniéndola abajo, pegada al palo marroquí. Era el segundo gol francés y todo el mundo pareció dar por sentenciado el partido.
Pocos minutos más tarde, Mbappé pedía el cambio con gestos de molestias físicas, aunque su actitud no hacía pensar en una lesión.
Marruecos intentaba atacar con más empeño que eficacia, pero eran los franceses los que seguían contando con las mejores ocasiones. Con Barcola en sustitución de Doué y Mateta habiendo entrado por Mbappé, no bajaba su contundencia, mientras Marruecos tenía muchas dificultades para progresar.
Así terminó el encuentro, con la selección francesa como clara ganadora y con sus opciones reforzadas. Marruecos lo intentó, pero estuvo lejos del nivel que se le esperaba a la selección de un país que ha hecho una gran inversión en el fútbol en los últimos años, que ha sabido ganar influencia dentro de la FIFA y que termina marchándose a casa en cuartos sin haberle llegado a competir al equipo francés.
La selección del gallo, por su parte, avanza a semifinales confirmando la buena impresión que viene dejando en este Mundial. Tiene la mejor delantera, con suplentes de nivel suficiente como para que no se noten los cambios, pero cuenta también con una gran defensa, que ha dejado prácticamente sin opción de reacción a Marruecos.
Los laterales, Kounde y Digne, son los puntos más frágiles del equipo y por ahí podrían tener problemas frente a un equipo que les exija más de lo que ha podido hacer Marruecos. Por el momento, ya tienen el billete para semifinales y se sentarán tranquilamente a ver el partido entre España y Bélgica, de dónde saldrá su rival en la próxima ronda.