25 MAR. 2015 El éxito andaluz de Ciudadanos amenaza con cobrarse a Rosa Díez (UPyD) GARA MADRID Los desastrosos resultados de UPyD en las elecciones andaluzas han reabierto con más virulencia la crisis interna y tres de los cinco diputados del grupo han dado un golpe en la mesa pidiendo la dimisión de Rosa Díez.. Dos de ellos, Irene Lozano y Álvaro Anchuelo, han abandonado incluso el Consejo de Dirección, junto a los dirigentes Rodrigo Tena y David Andina, mientras que Toni Cantó, candidato de UPyD a la Generalitat valenciana y que no es miembro del órgano ejecutivo, se ha posicionado en esa misma línea. Ya no es un grupúsculo de desleales, como el exeurodiputado Francisco Sosa Wagner o los parlamentarios en Bruselas Enrique Calvet y Fernando Maura los que cuestionan el liderazgo de Díaz. UPyD no sólo no ha entrado en el Parlamento andaluz sino que se ha quedado con un 1,93% frente al 3,35% de 2012. Ciudadanos, que se mueve en ese mismo espectro ideológico, ha conseguido irrumpir con nueve escaños. Y eso ha hecho saltar las chispas. Cierre en falso Pasada la medianoche del lunes, la reunión del Consejo de Dirección terminó como el rosario de la aurora, con cuatro dimisiones por no compartir lo que allí se decidió por mayoría: primero abortar un nuevo intento de acercamiento a Ciudadanos y segundo arropar a Díaz y no convertirle en «chivo expiatorio». Rosa Díez insistió en rehuir cualquier responsabilidad y cuenta con el apoyo del «número dos», Carlos Martínez Gorriarán y, más matizado, de la europarlamentaria Maite Pagazaurtundua. El sábado, UPyD celebrará un Consejo Político tirante. Cantó defenderá negociar con Ciudadanos.