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Euroliga

Anadolu Efes se tira de los pelos

Bajo la dirección de un enorme Heurtel, el cuadrootomano llegó a escaparse 45-62. Pero entre Llull,Nocioni y cierta permisividad arbitral, el Real Madridremontó y se sitúa a las puertas de la Final Four.


REAL MADRID 90

ANADOLU EFES 85


Si en el primer partido de su serie Anadolu Efes tuvo en jaque al Real Madrid, ayer lo tuvo al borde del jaque mate. Pero tanto en el primer envite como en el segundo la escuadra madridista remontaba y, con 2-0, se sitúa a las puertas de «su» Final Four.

Cuando Cedi Osman anotaba el 45-62 mediado el tercer cuarto, parecía imposible que el partido se le fuera a escapar al conjunto otomano. Los de Pablo Laso, absolutamente eclipsados por la defensa visitante, no conseguían darle fluidez a su juego –en especial un Sergio Rodríguez horrendo–. Mientras que en el bando contrario, Heurtel ofrecía los mejores minutos de su carrera y sus pases –15 asistencias– le daban una segunda juventud a Krstic. Los Perperoglou, Saric u Osman ejercían de perfectos complementos camino al triunfo.

Un tiempo muerto de Pablo Laso fue providencial. El técnico gasteiztarra demostró un dominio de sí mismo pocas veces visto, y atinó con el quinteto para remontar: Llull de base, Rudy Fernández y Rivers en las alas, Nocioni de ala-pívot y Felipe Reyes u Ayón bajo los aros. Los merengues apretaron atrás con manga ancha arbitral y para atacar se dejaron los corsés en el banquillo. Con un parcial de 18-3, finalizado con un triple a tablero de Sergi Llull, el Real Madrid volvía a la vida al final del tercer cuarto, al colocarse 63-65.

Y eso que ganaba 22-11

Algo pasó en el partido. El arranque merengue hacía presagiar un paseo militar, o casi, sobre todo porque, de la mano de Rudy Fernández, se escapaba 22-11. Pero las rotaciones dieron un vuelco total al partido. La entrada de Krstic por Lasme fue providencial, ya que el serbio y Saric empezaban a controlar el rebote ante un Real Madrid cada vez más ofuscado.

Y esa ofuscación duró hasta el 45-62, porque entonces entre Llull y Nocioni sacaron del letargo a los de Laso. Un triple de Rivers, al poco de empezar el cuarto período, adelantaba al Real Madrid 68-67, pero aquello no estaba decidido. Krstic se dijo que aquello era una cuestión personal, y mientras le duró el fuelle lideró otro estirón otomano, hasta el punto de que los de Ivkovic se escapaban 70-78, mientras que los locales se dejaban hasta 10 tiros libres.

No obstante, el partido acabó haciéndosele largo al cuadro visitante. Sergio Rodríguez se reenganchó al duelo justo a tiempo, sumando sus 11 puntos en los tres últimos minutos. Un triple del «Chacho», seguido de otro de Felipe Reyes, volvía a adelantar al Real Madrid 83-82. Ya la clave iba a estar en si Efes lograba penetrar en la defensa madridista, pero Perperoglou, muy presionado, perdió un balón clave, y la consiguiente contra se resolvió con antideportiva de Draper y canasta de Rodríguez. Janning, con un triple, arrimó al Efes 86-85, pero los de Laso ya no iban a perdonar. Los otomanos se tiran de los pelos.

Olympiacos empata de la mano de unos resucitados Printezis y Spanoulis

El 73-57 adverso del primer partido de la serie entre Barcelona y Olympiacos había dejado un muy mal sabor de boca en el seno griego. El pésimo partido de Spanoulis fue una de las claves de la abultada derrota helena, que se conjuró para devolverle la moneda al conjunto culé, y bien que lo logró.

Spanoulis volvió a hacerse digno de su apodo de «mago de Larissa», hallando cono socio a un Printezis acertado como nunca, capaz de ametrallar el aro blaugrana desde cualquier distancia. Si Spanoulis sumaba un punto el primer día, anoche sumó 16; si Printezis se quedaba en 4 tantos en el primer duelo, ayer se fue hasta los 22 y 9 rebotes, con 10 de 13 en tiros de campo. Gracias a la resurrección de estos dos, los del Pireo se imponían en el Palau por 63-76 y empataban la serie.

La defensa helena puso la primera piedra mientras Spanoulis y Printezis entraban en calor: el 10-15 del primer período se convertía en 25-35 al descanso. Navarro y Tomic tiraban del carro culé, pero los triples helenos –13 de 27– impidieron cualquier remontada. Y es que Olympiacos no solo se llevó el partido, es que además superó al Barcelona en cada uno de los cuartos. A. G.