23 JUIN 2015 Disipar el temor a la paz Belén MARTÍNEZ Analista social De un modo solemne, y quizá premonitorio, el pasado 11 de junio se celebró la Conferencia Humanitaria por la Paz en el País Vasco. Fruto del protocolo o del azar, el evento tuvo lugar en la sala Víctor Hugo de la Asamblea Nacional francesa. Imagino al autor de “Los miserables” esbozando una sonrisa cómplice al revisitar lo que escribió durante su fructífera estancia en Euskal Herria: «Esto no es España, ni Francia, ni mar, ni riviera». Este acontecimiento muestra con claridad que la resolución del conflicto ha de ser una experiencia colectiva. Solo así se podrá asegurar su continuidad y solidez. Las conferencias de Aiete y de París confieren razón al diálogo y al acuerdo haciendo de la paz una meta alcanzable, si se suman voluntades. Ambas otorgan un sentido a aquella formulación de Abdelmalek Sayad que consideraba que «existir, es existir políticamente». Iniciativas como estas, también deberían de servir para permitir la emergencia de un periodismo de paz proactivo orientado hacia la resolución de los conflictos, y no hacia su enquistamiento, donde triunfe la información veraz sobre la propaganda y las mentiras. La democratización del conflicto (de su resolución) ya es una realidad ineludible, incluso para quienes con desdén o crudeza lo ignoraban o negaban antes.