07 JUIL. 2015 Greenpeace exige que el cierre de la central nuclear de Garoña sea definitivo GARA GASTEIZ Greenpeace reclamó ayer que en los trámites de evaluación de renovación de licencia de la central nuclear de Santa María de Garoña sea «obligatoria» la participación pública mediante el trámite de información pública y el proceso de evaluación de impacto ambiental, con carácter transfronterizo. Sostiene que los dos procedimientos son de obligado cumplimiento antes de decidir si se reabre una central nuclear, de acuerdo con el Con- venio de Espoo. Ayer se cumplieron dos años desde que el Ministerio español de Industria emitiera la orden de cese definitivo de explotación de Garoña, y más de uno desde que la empresa Nuclenor solicitara una licencia para operar hasta el año 2031. Greenpeace viene reclamando reiteradamente –la última vez, el 22 de junio– que se lleve a cabo el trámite de información pública, así como el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), con carácter transfronterizo, de este proyecto de prolongación del ciclode vida de la central nuclear. «No puede ser que se iniciara el proceso de reapertura de Garoña sin permitir a la ciudadanía presentar sus alegaciones», señaló Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace. «Más grave aún resulta que en dos años no se haya enmendado el error, ya que la legislación no deja lugar a dudas: es obligatorio permitir la participación de pública y evaluar el impacto medioambiental también ante un proyecto de ampliación de una central nuclear», apuntó.