26 AOûT 2015 Londres amenaza con cárcel a los trabajadores «sin papeles» Londres pretende endurecer sus medidas contra la inmigración irregular y amenaza con prisión a los trabajadores «sin papeles», una medida inviable incluso para los partidarios de las restricciones. GARA LONDRES El Gobierno de David Cameron anunció ayer que enviará a prisión a los extranjeros que trabajen sin permiso y cerrará los negocios de quienes los empleen, en un intento de restar atractivo a inmigrantes como los que esperan en Calais para cruzar a Inglaterra estimulados por la buena situación económica británica. «Si estás ilegalmente, vamos a impedir que trabajes, alquiles un apartamento, abras una cuenta bancaria o conduzcas un coche», amenazó James Brokenshire, secretario de Estado británico de Inmigración. Se arriesgan a penas de hasta seis meses de prisión, a multas de cuantía ilimitada y al embargo de sus salarios, y sus empleadores pueden ver cerrados sus negocios y retiradas sus licencias e, incluso, ser procesados. Todas estas propuestas, que el Gobierno revela gradualmente, se incluirán en el nuevo proyecto de ley que el Ejecutivo quiere presentar en otoño. Pero para el xenófobo UKIP, que ha hecho de la antiinmigración su bandera, esta medida es la más «estúpida», porque «costará una fortuna, ejercerá más presión en el sistema carcelario y saturará más los tribunales». «En vez de eso, el Gobierno debería deportarlos», sostuvo. También son escépticos quienes abogan por restringir la inmigración, como el think tank Migration Watch UK. El anuncio suscitó las críticas de asociaciones que defienden los derechos de los inmigrantes, por «poco realista», que requeriría de 300.000 plazas adicionales en prisión, y por buscar solo «atraer votos» y crear un «ambiente hostil» para ellos.