28 AOûT 2015 RICKI Meryl Streep canta y toca la guitarra como una rockstar Mikel INSAUSTI Asus 65 años Meryl Streep es capaz de convertirse en una auténtica vieja roquera, aprendiendo para ello a tocar la guitarra eléctrica como una profesional. Y convence, como no cabía esperar de otra forma, porque ya se sabe que lo de cantar se le da muy bien y domina el musical, junto con todas y cada una de las facetas interpretativas que el género requiere. Que lo que canta son versiones mayormente y que los conciertos que protagoniza no pasan de ser una verbenita; pues sí, pero ahí está una vez más su exhibición en una capacidad transformadora sin igual. Le pone garra al “My Love Will Not Let You Down” de Bruce Springsteen o al “American Girl” de Tom Petty, con un estilo mestizo entre una Pat Benatar y una Chrissie Hynde. Pero claro, esto es un drama familiar a la vieja usanza, y Jonathan Demme es muy consciente de que no está haciendo uno de sus conciertos filmados de Neil Young, y pone el piloto automático para realizar encargos. Y todo el mundo se siente sorprendido porque el guion lo firma la otrora rebelde Diablo Cody, sin tener en cuenta que el tiempo pasa para todos, y toca pensar en bodas, en los niños que vendrán y esas cosas. Meryl Streep tiene como pareja artística a un músico de verdad como Rick Springfield, para que su grupo the Flash resulte real, aunque en el título de la versión doblada se lo han quitado de en medio. En la ficción no se encuentra en el mejor momento de su carrera, con giras por locales de mala muerte, y en una taberna donde el camarero sigue siendo el único fan fiel que le queda. Una llamada de su exmarido le recordará que un buen día dejó el dulce hogar para buscar el éxito, olvidándose de su papel de madre. Tal vez, después de todo, no sea todavía tarde para recuperar los años perdidos, aunque sus hijos no se lo van a poner nada fácil, porque la lista de reproches es interminable.