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OSASUNA

Trabajo y más trabajo, otro triunfo

Los rojillos sudaron lo suyo para doblegar a un Albacete que desperdició un penalti en la segunda parte y tuvo la posesión del balón.


OSASUNA 1

ALBACETE 0


Trabajo y más trabajo. Fue la receta para que Osasuna sacase adelante otro partido en el que se desplegó poco fútbol, pero se volvieron a exprimir a fondo las escasas llegadas de que dispuso. Los rojillos siguen liderando la tabla en un categoría que exige poco brillo y mucho sudor, además ante un oponente que demostró saber manejar la pelota, pero también inocencia en los últimos metros.

De hecho, los inicios del choque no invitaban demasiado al optimismo. Adelantando mucho sus líneas y presionando arriba, el Albacete se hizo dueño del terreno y el balón, mientras Merino, Torres y Olavide eran incapaces de frenar el juego de toque que los manchegos imponían en la medular. Pero a este Osasuna no le hace falta ni tener el cuero, ni generar demasiado, solo contener y esperar.

El dominio del queso mecánico tampoco es que fuera demasiado venenoso de tres cuartos hacia adelante. Los de Luis César Sampredo se empeñaron en bombear balones y ahí los rojillos son esta temporada muy sólidos, en lo que al juego aéreo se refiere, y no permitieron ni un solo remate del rival.

Únicamente un despiste defensivo cuando apenas había sonado el pitido inicial le permitió al Albacete generar su mejor ocasión de la primera parte, pero el pie de Nauzet estuvo rápido para enviar el cuero a corner. Le costó un cuarto de hora a la escuadra navarra invertir la tendencia, el tiempo que Enrique Martín obligó a los suyos a incomodar también muy arriba.

Los manchegos, empeñados en salir con el balón jugado, ya no estuvieron tan resueltos y sus balones perdidos dieron opción a que los locales ya encimaran los dominios de Juan Carlos. Roberto Torres obligó a estirarse al meta rival en un disparo que buscaba la base del poste y en la siguiente ya no hubo perdón.

Nino aumentó su singular cifra anotadora en la categoría de plata con una nueva diana a servicio de un Javier Flaño que firmó una jugada de gran mérito por el costado izquierdo. Una vez más, a Osasuna le bastaba con bien poco para ponerse por delante en el electrónico.

Penalti parado y dos debuts

Con la inercia lógica de intentar dormir el encuentro, los rojillos tiraron en exceso de almohada y el Albacete se aprovechó de la circunstancia para ir a por la igualada. Justo cuando Martín ya preparaba el primer cambio –Pucko– para espabilar a los suyos, llegó el empujón de Miguel Flaño dentro del área a Rubén Cruz. El propio delantero sevillano se encargó de lanzar la pena máxima, muy mal por cierto, y Nauzet de detenerla, incluso blocando el esférico, ante el delirio de la grada.

El técnico de Campanas movió piezas para meter savia nueva y oxigenar al equipo de medio campo para adelante, reemplazando a Berenguer y Olavide –trabajadores, pero poco desequilibrantes–, lo que dio lugar al primer debut de la tarde, Antonio Otegi, un organizador llamado a hacer grandes cosas en el conjunto navarro.

Lo cierto es que las variaciones no surtieron demasiado efecto, con otro estreno, el del atacante Javi Martínez, que dispuso de casi diez minutos. Otra internada de Paredes, que acabó disparando con su pierna mala, fue lo más inquietante en ese último tramo de partido. Tres puntos más y se mantiene el liderato. De sobra.

«Hemos acabado con dos nenes»

Enrique Martín le dio «un gran valor» a los tres puntos cosechados frente al Albacete, «el mejor equipo que ha pasado hasta ahora por El Sadar» y destacó el hecho de que su once acabase el partido «con dos nenes –en referencia a Otegi y Javi Martínez–, cuando nos estamos jugando la vida».

«En el fútbol no gana el que tiene más posesión, sino que también hay otros aspectos muy importantes. Ahí, los míos han estado muy bien, por ejemplo en la intensidad defensiva, conteniendo con mucho orden. Además, la jugada del gol ha sido preciosa, aunque es verdad que nos ha faltado el segundo», admitió.

Interpelado sobre si no temió por el resultado, el técnico de Campanas explicó que «tenía mucha confianza en el apartado defensivo», pero reconoció, al mismo tiempo, que tenía cierto temor «por futbolistas como Samu, que tenía un gran uno contra uno y disparo». «Incluso en el penalti, habíamos analizado a sus tiradores y el portero se lanzó hacia el lado que habíamos previsto», indicó.

Martín transmitió a los periodistas la idea de que «tenéis que valorar que estamos jugando con unos críos, con un equipo muy joven, en una categoría complicada». En este sentido, comentó que el espectáculo «está en ganar» y «mañana (por hoy), el aficionado se va a leer muy a gusto el periódico y va a disfrutar todavía más con la clasificación, lo demás le resbala. Hay que ganar, ganar y volver a ganar, y al final hasta jugaremos bien», apostilló. N.M.