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Tras tres años parada, queda demostrado que Garoña es «totalmente prescindible»

Greenpeace afirmó ayer que estos tres años evidencian que Garoña es «absolutamente prescindible» para el sistema eléctrico. Avisó que, si finalmente el PP concede una licencia a Nuclenor, la empresa podría exigir pérdidas por lucro cesante en el caso de que un nuevo gobierno decidiese desmantelar la planta.


El 16 de diciembre de 2012, Nuclenor –empresa participada al 50% por Endesa e Iberdrola– desacopló Garoña de la red eléctrica; y el 28, doce días después, pidió el cese de explotación para evitar el pago de una nueva tasa al combustible nuclear. Desde entonces se han repetido las diputas entre las eléctricas, el Gobierno del PP y los colectivos sociales, que reclaman el cierre definitivo de la planta. De una infraestructura que, tal como denunció ayer Greenpeace, es «absolutamente prescindible».

«Dejó de producir electricidad y el suministro eléctrico no percibió la carencia, a pesar incluso de que la Unidad I de Almaraz también estaba parada por procesos de recarga, y de que la Unidad I de Ascó había sufrido una parada el día anterior durante el proceso de arranque tras su recarga», señaló la organización ecologista, que advirtió de que el CSN está «acelerando la publicación de un informe condicionado para que Industria pueda dar la autorización a Nuclenor –en alusión a la concesión de una licencia de explotación hasta el año 2031– en los últimos días de gobierno». «De esta manera las compañías propietarias podrían reclamar pérdidas por ‘lucro cesante’ en caso de que el próximo gobierno decidiera desmantelar la planta atómica», destacó.

A este respecto, Greenpeace recordó que el pasado 4 de noviembre el CSN aprobó una modificación de las Especificaciones Técnicas de Seguridad para aplicar un nuevo cálculo de presiones y temperaturas en la vasija del reactor, «modificación que exime de realizar nuevas pruebas a no ser que les concedan previamente la licencia de operación hasta 2031», lo que implicaría alargar la vida útil de la central hasta los 60 años.

Araba Sin Garoña

Por otro lado, Araba Sin Garoña anunció ayer que repartirá más de 10.000 pegatinas para que la sociedad alavesa pueda mostrar su rechazo a la posible reapertura de la central. Asimismo, instó a la ciudadanía a que acuda a votar el domingo con el distintivo, en el que se puede leer el lema: “Garoña ez, eskerrik asko”.

«Queremos ver miles de manifestaciones individuales, queremos que la ciudadanía haga una manifestación de 72 horas», señaló el portavoz de la iniciativa, Alberto Frías, que cargó contra el PP por solicitar la prohibición de una marcha prevista para este sábado. La Junta Electoral de Araba aceptó el recurso de la formación alegando, entre otras cuestiones, que el futuro de la planta «tiene gran trascendencia pública, y por tanto, puede influir en el sentido del voto, porque afecta a diversos bienes colectivos e incluso a la propia seguridad de los ciudadanos que viven en esta provincia, próxima a la central». La iniciativa no presentará recurso, pese a que existen sentencias del Tribunal Constitucional que avalan la celebración de manifestaciones en la jornada de reflexión.