21 DéC. 2015 DE REOJO Excitación Raimundo Fitero El tiempo y las elecciones. Escribo de lo periférico porque no llego a escribir de lo que ustedes ya saben: los resultados. En tiempo real se van conociendo los datos, el periodismo tradicional, el de papel, vamos con una rémora, existe un tiempo entre el hecho y la posibilidad de lectura en este papel. Eso nos descoloca, nos vuelve analógicos y retrasados. La excitación la tenemos que transmitir en diferido. Esto implica cambios en las formas de comunicación y de información. Y eso se ha notado en todo, pero en esta campaña ha sido fundamental el uso de alternativas de información directa. Por eso parece obsoleta la ley que impide publicar sondeos de opinión desde una semana antes de la votación. Aunque la misma ley nos indica la idea que tienen los partidos que votaron la misma respecto a las encuestas de opinión y prospección de voto: son instrumentos electorales partidistas. Por eso varían tanto según quién las paga. Por eso los partidos tienen encuestas diarias para ir variando incluso sus mensajes de fuerza. Y este año por las redes o por entrar en su página, hemos visto las encuestas diarias hasta el viernes del “Periódico de Andorra”. Cosas absurdas. La televisión ha vuelto a convertirse en un espacio fundamental de campaña. Las redes sociales están cumpliendo una función que todavía no sabemos calibrar de manera total. Como parece que la costumbre entre muchos ciudadanos es usar como mínimo dos pantallas a la vez como norma, lo que sucede en el electrodoméstico esencial es inmediatamente comentado por las redes sociales creándose un circuito contaminado por los empleados de los partidos dedicados a lanzar mensajes, a contraprogramar tendencias, a provocar momentos de gran audiencia compaginada. No tardará en establecerse el voto electrónico. Nos espera otra excitación.