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OSASUNA

Pese a merecer la victoria, nuevo atasco rojillo en casa

Los de Martín volvieron a hacer méritos para hacerse con el triunfo, sobre todo en la segunda mitad.


OSASUNA 1

NàSTIC 1


Osasuna no termina de carburar en casa, al menos en cuanto a resultados. De los cinco encuentros más recientes que ha disputado en El Sadar, solo ha ganado uno –frente al Mallorca–, si bien es cierto que en los dos últimos la escuadra navarra ha hecho méritos como para llevarse los tres puntos. Con la entrada del nuevo año, le faltó un tris para materializar la primera remontada de la presente campaña, pero al final volvió a repetirse el 1-1 de hace tres semanas.

Se ganaron el revolcón los de Enrique Martín en una segunda parte en la que, incluso antes de encajar el 0-1 por medio de un penalti de los que a veces se pitan y otras no, variaron las formas y la intensidad respecto a la primera. En esos iniciales cuarenta y cinco minutos, fue Roberto Torres quien más cerca estuvo de desequilibrar la balanza, sobre todo en lances de estrategia porque el juego trenzado brilló por su ausencia.

Todo lo reseñable se produjo tras el descanso, con un conjunto local que saltó con diferente intensidad y manejo del esférico. Bien pudo recibir premio esta diferente actitud sobre el césped, si el futbolista de Arre hubiese acertado con las redes en una contra muy bien llevada por José García. A cambio, los rojillos recibieron el mazazo de una pena máxima en contra que no hacía justicia a los escasos merecimientos de un Nàstic que llegó a Iruñea con la idea primigenia de empatar.

Revulsivos

El resultado y el cansancio obligó a Martín a mover banquillo a falta de media hora. Las entradas de Álex Sánchez y Olavide revolucionaron al equipo en ataque, penetrando mucho mejor por banda, aunque sin el remate necesario para traducir las llegadas en goles. El empate llegó de una de esas coladas y del defectuoso intento de despeje de un Pablo Marí que también había sido protagonista en la jugada previa del penalti.

La igualada impulsó a los anfitriones y a la grada a pensar en voltear el marcador. Llegaron los mejores minutos con un Nástic embotellado en las inmediaciones de su área. A Álex Sánchez le faltó poco para llegar a un balón interior, Bouzón casi hace el segundo gol en propia puerta y Olavide remató demasiado escorado. No hubo suerte.

«Me quedo con la consistencia»

Pese a no ganar, el técnico rojillo, Enrique Martín, no paró de alabar el trabajo de los suyos sobre el césped. «Me quedo con la buena imagen y la consistencia del equipo. Hemos combinado mejor y he visto chispa en algunos jugadores que parecía se estaban apagando antes de Navidades».

«Han estado de diez. Vamos a ser positivos y pensar que en los dos últimos partidos caseros hemos sumado dos puntos, que pueden ser muy importantes al final. Sí que es cierto que tenemos que darle una vueltilla más para ganar», admitió. En ese debe, faltaría «materializar las llegadas por banda y esos balones muertos a los que hay que ir con mayor instinto asesino», especificó.

Destacó, por último, a Álex Sánchez en ese casting de las últimas jornadas por buscarle el mejor compañero a Nino. «Tiene movimientos muy interesantes y caídas a banda, quiero encontrar quien haga más daño adelante», aseguró. N.M.