GARA Euskal Herriko egunkaria

La opción de facilitar las expulsiones divide a Berlín


Los conservadores (CDU) y socialdemócratas (SPD) que comparten Gobierno en Alemania se mostraron divididos ante la posibilidad de facilitar la expulsión de los refugiados después de la ola de ataques en Colonia, atribuidos a hombres de origen «árabe» o «norteafricano», aunque no está clara su identidad.

«Aquel que comete delitos graves debe ser expulsado, sea cual sea su estado», dijo el miércoles el ministro del Interior, Thomas de Maizière, aunque la ley fija una pena de tres años de cárcel por permitir la deportación de un solicitante de asilo durante el examen de su caso. Y sugirió un cambio legislativo.

La CSU bávara pidió que la expulsión sea posible en cuanto se dicte una pena firme de prisión, lo que el SPD rechaza, al estimar que multiplicar las propuestas no es «una forma responsable de gobernar» y que es más urgente aplicar «acuerdos ya alcanzados, como aumentar de la plantilla de la Policía Federal».