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La violencia del Estado es la gran desaparecida para conformar la memoria

Los «Diálogos ciudadanos sobre memoria» recuerdan que «no se habla del tema, no hay culpables, no hay condenas, no hay gente en la cárcel» y «no es ni ha sido un tema recurrente en los medios».


La violencia del Estado –o «terrorismo de Estado» en una concepción internacionalmente aceptada– es la que menos peso tiene ahora en la memoria colectiva vasca, pese a que la ciudadanía la considera especialmente grave porque «quien te tiene que proteger es quien conculca tus derechos». Esta «lejanía» se debe a que «no se habla del tema, no hay culpables, no hay condenas, no hay gente en la cárcel, no es ni ha sido un tema recurrente en los medios de comunicación, ni ha tenido en los últimos años una cobertura social-mediática de opinión pública». Y esto se añade la «impunidad» de quienes la han practicado.

Así se recoge en el documento “Diálogos ciudadanos sobre memoria”, que en el marco del programa Plaza de la Memoria, ha elaborado la Secretaría General de Paz y Convivencia del Gobierno de Lakua. Un total de 72 han formado 9 grupos de discusión (3 en cada territorio) para hablar de la memoria sobre la «guerra civil, dictadura, contraterrosimo y ETA».

Las conclusiones de estos grupos de participación no resultan sorprendentes cuando el propio Instituto de la Memoria que trabaja en este campo emplea términos fuertemente ideologizados como «contraterrorismo» para agrupar «al conjunto de violaciones de derechos humanos causados por terrorismo de extrema derecha, BVE, GAL y abusos policiales». Entre dichos «abusos policiales» se incluye, según el estudio, la «tortura», una práctica que va mucho más lejos de la decisión particular o exceso de un agente policial y que se mantuvo históricamente como una estrategia de Estado.

De los grupos de trabajo se extrae la conclusión de que para recuperar la memoria sobre la violencia del Estado es preciso «conocer la verdad», aflorar vivencias padecidas y esclarecer lo sucedido. Los participantes en los diálogos también reclaman condenas por vía judicial para quien haya ejercido la violencia de manera ilegítima, reconocimiento público de las víctimas y compromisos de los gobiernos para que no se repitan estas prácticas.

«Heridas no cerradas»

El proyecto 'Memoria Plaza' del Gobierno de Lakua recoge entre sus conclusiones que la sociedad «no ha cerrado las heridas» de las violencia, que «la memoria es personal, propia y diferente en cada individuo, y que los cuatro ámbitos diferenciados por el Ejecutivo «no son ajenos entre sí, se referencia y se integran en la memoria personal». Existen, además, discursos y sentimientos colectivos vertebrados en cada uno.

Estas conclusiones fueron presentadas ayer por la directora del Instituto Gogora, Aintzane Ezenarro, el director de Gobierno Abierto, Luis Petrikorena, y el representante de la empresa Gaia encargada de dinamizar estos talleres Juan Luis Arriaga.