01 FéV. 2016 DE REOJO De primera Raimundo Fitero Se escuchan voces, gritos, se cantan goles, se dan patadas, pero en Grecia, un equipo de fútbol de segunda división se convirtió de primera por un acto tan importante como es sentarse todos sus jugadores dos minutos en silencio en el césped al sonar el pitido inicial como muestra de protesta por la masacre que se está produciendo en el mar Egeo y en solidaridad con los miles de refugiados que sufren, los que mueren y los que se salvan para formar parte de una de las imágenes más infames de este siglo, esas formaciones de hombres, mujeres y niños recorriendo carreteras secundarias centroeuropeas en cordones policiales. Producen dolor. Producen náuseas. En Grecia, país que está siendo el más afectado, donde llegan más refugiados de manera constante, donde hay islas al borde del colapso o colapsadas, allí es donde se ha producido este acto simbólico de humanismo primario para señalar hacia una realidad que nos acogota y nos limita cualquier noción de igualdad, solidaridad, prosperidad. Nefasta costumbre ritual de que en cada informativo nos cuenten decenas de muertos, centenas de heridos, naufragios a lo largo de todo el Mediterráneo, problemas fronterizos graves, toma de decisiones de los gobiernos europeos encaminadas a cercenar la libertad de estas personas, que nos hace pensar que un día amaneceremos en un lugar donde su imagen de marca sean campos de concentración multiculturales por todas las esquinas y que nos debe hacer pensar si al final no acabaremos nosotros mismos dentro de uno de ellos. Es el momento para que todos nos volvamos de primera, apretemos a nuestros gobiernos para que solucionen ese problema, que se tomen las medidas humanitarias adecuadas. Exijamos que se analice la situación en clave de humanidad, no solamente de la maldita seguridad.