03 MAR. 2016 El Congreso brasileño acuerda seguir el proceso contra Cunha por corrupción GARA río de janeiro El Consejo de Ética de la Cámara Baja de Brasil aprobó ayer por una ajustada mayoría proseguir el proceso que le puede costar el cargo al presidente de ese órgano legislativo, Eduardo Cunha, implicado en casos de corrupción en la estatal Petrobras. Pese a la férrea oposición de diputados afines a Cunha, que desde hace cinco meses obstaculizan el proceso, el Consejo concluyó que las sospechas son «contundentes» y justifican la apertura de un proceso en el que puede ser despojado del cargo de presidente de la Cámara Baja e incluso perder su mandato. La decisión se adoptó por una ajustada diferencia de 11 votos a favor y 10 en contra. El diputado Marcos Rogerio, instructor del proceso, presentó un informe en el que se pronunció por admitir las denuncias que acusan a Cunha de recibir unos cinco millones de dólares de la amplia red de corrupción que operó en Petrobras. Recordó que Cunha negó tener cuentas cifradas en bancos suizos, versión que fue desmentida por la Justicia del país helvético, que remitió a Brasil unos documentos que prueban la existencia de esos depósitos. Rogerio remarcó que Cunha «mintió» al Congreso, algo que, según el reglamento interno de la Cámara de Diputados, puede costarle la pérdida del escaño de parlamentario. El proceso contra Cunha comenzó en el Consejo de Ética el pasado octubre, pero desde entonces el presidente de la Cámara Baja se ha valido de diversas maniobras para postergarlo una y otra vez. Cunha también se enfrenta a un posible procesamiento por el Tribunal Supremo por su participación en la trama de corrupción en Petrobras. Cunha, del Partido del Movimiento Democrático (PMDB), al que pertenece el vicepresidente del país, Michel Temer, es un férreo opositor al Gobierno de Dilma Rousseff. En su condición de presidente de la Cámara de Diputados, aceptó iniciar los trámites para un posible juicio con miras a la destitución de la presidenta brasileña.