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Sortu aboga por «un Estado decente» para no ahondar en la precariedad

Los responsables del informe socioeconómico de Sortu constataron ayer que en los últimos años la evolución de Hego Euskal Herria se ha ido alejando de la estructura germana, con la que guardaba más similitudes, asemejándose a la del Estado español. Es decir, la estructura económica vasca ha sufrido una transformación del sector industrial al de servicios, lo que conduce a Euskal Herria «hacia el precipicio», ya que acarrea «paro y precariedad».


Joseba Permach y Jone Etxeberria, responsables del área socioeconómica de Sortu, presentaron ayer el tercer informe, denominado “Independentzia vs. paro y precariedad”. Además de ofrecer una visión global de la actual situación, en esta ocasión han querido comparar la economía vasca con la del Estado español y varios países europeos, sobre todo Alemania.

Sortu ha constatado que en los últimos años la evolución de Hego Euskal Herria se ha ido alejando de la estructura germana, con la que guardaba más similitudes, asemejándose a la del Estado español, lo que conduce a Euskal Herria «hacia el precipicio», recalcó Permach.

Mientras que entre 2007 y 2013 la industria manufacturera ha bajado en el Estado (-8%) y en Hego Euskal Herria (-7,3%), la de Alemania ha subido un 6,6%. Seguir mirando a Madrid «condena a Hego Euskal Herria a ser un desierto industrial», añadió el dirigente de Sortu antes de explicar que esto ha provocado que la industria vasca haya perdido peso y que se hayan destruido en este ámbito más de 75.850 empleos en siete años.

Por contra, señaló que el sector servicios, en el que predomina la precariedad con los sueldos «más bajos», ha ganado importancia en la economía vasca. Pusieron como ejemplo el salario medio anual, que en la industria es de 31.000 euros frente a los 24.500 del sector servicios, una diferencia que, además, «va en aumento».

Jone Etxeberria señaló que las reformas laborales son la razón principal de la pérdida del empleo durante estos años y de que la precariedad se haya extendido «a casi toda la sociedad». De hecho, los salarios del 10% más pobre han bajado un 7% entre 2008 y 2013, mientras que los salarios del 10% más rico han subido un 8%, «un dato demoledor», denunció. «El Estado español nos desangra», añadió, ya que en Hego Euskal Herria hay 164.900 empleos menos que en 2008 y a día de hoy hay 199.651 desempleados.

Además, la evolución del empleo en el Estado y en Hego Euskal Herria mantienen el mismo gráfico, y advirtieron del alto porcentaje de contratos temporales, que alcanza el 90%, y que los contratos parciales también están aumentando.

Frente a todo esto, los representantes de Sortu apelaron a un marco propio de decisión para determinar las políticas financieras, económicas y sociales, y crear un «Estado decente».

Las mujeres y los jóvenes siguen siendo los más perjudicados

En el informe socioeconómico también se constata que 346.800 personas están «en paro o situación precaria» en Hego Euskal Herria, que «uno de cada dos desempleados» lleva más de dos años en paro y que 105.000 personas no reciben ningún tipo de prestación.

La precariedad afecta especialmente a las mujeres y a los jóvenes, señalaron. Respecto al colectivo femenino, Jone Etxeberria puso el foco en la parcialidad involuntaria, «algo que se ha extendido». Es decir, el 80% de los contratos parciales los firman las mujeres, «pero no por voluntad propia». El 58,2% –en 2008 era el 30,5%– que trabaja a tiempo parcial «quiere un trabajo a tiempo completo, no parcial», mientras que las que trabajan a tiempo parcial para compaginar un trabajo de cuidados no llegan al 15% –frente al 18,6% de 2008–.

Además, la diferencia de sueldos entre ambos géneros «se está profundizando». A día de hoy, el sueldo de las mujeres tendría que aumentar un 35,6% de media para igualarse al de los hombres.

Por su parte, Joseba Permach denunció que «están secuestrando el futuro a los jóvenes al obligarles a huir al extranjero». Opinó que los jóvenes vascos reciben una «formación europea» –el fracaso escolar es del 8,9% frente al 21,9 del Estado–, pero optan a «empleos españoles, a paro y precariedad», lo que ha provocado que desde 2008 más de 75.000 vascos se hayan ido a vivir a otros países.I. C.