09 DéC. 2016 Indonesia pide ayuda urgente tras el seísmo que dejó más de 100 muertos GARA YAKARTA Las autoridades de Indonesia lanzaron ayer una petición urgente de ayuda para atender a los heridos y los damnificados, al día siguiente del terremoto de 6,5 grados de magnitud que dejó más de 100 muertos, mientras los equipos de rescate seguían intentando encontrar supervivientes. El terremoto fue especialmente destructivo por la baja profundidad a la que se produjo, por lo que arrasó viviendas, mezquitas y comercios en toda la provincia de Aceh, situada en la punta norte de la isla de Sumatra. Los equipos de rescate, equipados con aparatos para detectar a personas atrapadas, peinaban los escombros para intentar captar cualquier movimiento, en una situación en que cada hora disminuyen las posibilidades de encontrar supervivientes. «Este equipo analiza a través de los escombros para ver si alguien está vivo o muerto», explicó a la AFP Sutopo Purwo Nugroho, portavoz del organismo que se encarga de gestionar las catástrofes, quien indicó que el balance de víctimas subió a 102 muertos, una cifra que ha fluctuado a medida que iban avanzando las labores. El presidente, Joko Widodo, pidió a todos los indonesios que recen por los habitantes de la zona afectada: «Aceh no está sola». Pero ahora la atención se centra en la ayuda a los heridos y los damnificados. En Meureudu, una de las localidades más afectadas, el Ejército instaló cocinas, albergues y un hospital de campaña, informó el comandante militar de Aceh, Tatang Sulaiman: «Hoy nuestra prioridad es revisar todos los edificios para asegurarnos de que no haya más víctimas atrapadas y ayudar a los refugiados». Pero las autoridades advirtieron de que faltan suministros médicos y otros productos de primera necesidad, y de que los hospitales de la zona están desbordados. Más de 700 personas resultaron heridas en el seísmo, muchas de ellas con lesiones de gravedad, indicó la agencia para las emergencias. «Necesitamos cirujanos» Said Mulyadi, director adjunto del distrito de Pidie Jaya, dijo que la zona necesita desesperadamente medicinas, suministros y personal para atender a los heridos. «Necesitamos cirujanos y traumatólogos, porque muchas víctimas tienen fracturas», manifestó. La mayoría de las víctimas pasó la noche a la intemperie, ya sea por no poder regresar a sus hogares o por el miedo a la réplicas en esta región.