16 DéC. 2016 Comienza la evacuación de Alepo mientras Al-Assad celebra su victoria Todavía con los últimos disparos, se organizó el primer convoy que evacuó a cientos de civiles e insurgentes de los barrios asediados de Alepo. Cerca de 2.000 personas salieron de la ciudad hacia territorio bajo control rebelde, mientras Bashar al-Assad celebraba una victoria «que cambiará la situación en la región». GARA ALEPO Finalmente comenzó la evacuación de cientos de civiles y rebeldes de Alepo, un mes después de que comenzara la ofensiva del régimen sirio, que celebra su victoria más importante en la guerra con la toma de la segunda ciudad del país. El presidente, Bashar al-Assad, felicitó «en los mejores términos a todos los ciudadanos sirios» y aseguró que «la situación cambiará no solo en Siria o en la región, sino en todos los países del mundo; habrá un antes y un después de Alepo». La evacuación comenzó entre disparos cruzados, pero más tarde, entre las calles devastadas y edificios en ruinas, partió un primer convoy de 20 autobuses y 13 ambulancias con unas mil personas, entre ellas 108 heridos y 200 insurgentes. Salió desde el barrio de Al-Amariyah, en los cinco kilómetros cuadrados bajo control rebelde, pasó por el de Ramussa, en manos del régimen, antes de llegar al territorio que controla la insurgencia en el oeste de la provincia de Alepo. De allí pueden pasar a Idleb, la plaza fuerte de rebeldes y yihadistas. Algunos lloraban mientras otros expresaban alegría por escapar del asedio y los bombardeos. Unos dudaban incluso si subir a los autobuses, temiendo controles de las fuerzas del régimen. «Algún día volveremos», se leía en los cristales de algunos vehículos cubiertos de polvo. Desde los barrios donde permanecen los rebeldes se elevaban columnas de humo y se oían algunas explosiones. Era la destrucción de armas, documentos y efectos para evitar que caigan en manos de las fuerzas gubernamentales. Un segundo convoy partió unas horas después con otras 1.198 personas, entre ellas doce heridos, todos civiles. «Necesitan de todo, es gente que ha sufrido un asedio de más de cuatro meses y no se les ha permitido llevarse nada», señaló el presidente del Consejo Local del pueblo de Jan Tuman, Mohamed Hassan, que participa en la operación en la zona rebelde de la provincia de Alepo. El acuerdo de evacuación fue avalado por Turquía y Rusia, pero también Irán ha dejado constancia de su influencia en el conflicto y en la región. Teherán incluyó en el acuerdo la evacuación de 1.200 heridos y enfermos en Foua y Kafraya, enclaves de población chií asediadas por los rebeldes en Idleb. «Quiebra moral» La operación de evacuación puede durar aún varios días y, cuando se complete, sacará de Alepo a entre 1.500 y 5.000 insurgentes y sus familias. En cuanto a los civiles atrapados, la ONU estima que pueden llegar a los 40.000. Veinticinco ONG, como la Unión de Organizaciones de Rescate y Cuidados Médicos o la Sociedad Médica Americano-siria, condenaron «el vacío, la ineficacia y la quiebra moral de la comunidad internacional» en un momento en el que «la humanidad da su último aliento en Alepo». «Nos sorprende que algo tan horrible como un ataque químico se haya convertido en moneda corriente», añadieron, y acusaron a los dirigentes mundiales de «ser cómplices de la peor crisis humanitaria de nuestro tiempo, de la creación de millones de refugiados y de la destrucción de todos los principios de la convención de Ginebra». Operaciones precedentes en Homs, Daraya y Madaya El proceso de evacuación de Alepo sigue a otras operaciones similares en la guerra siria en ciudades bajo asedio. En mayo de 2014, los rebeldes aceptaron salir de su feudo de Homs, la tercera urbe del país donde arrancó la insurrección. Fue negociado bajo los auspicios de Irán. En setiembre de 2016, decenas de rebeldes y sus familias salieron del último barrio que controlaban hacia la zona rural de Dar al-Kubra, al norte de la provincia. En agosto de 2016, los rebeldes dejaron Daraya, tras un pacto que puso fin al asedio de cuatro años por parte del Ejército, y fueron llevados a Idleb, comarca que controlan rebeldes y yihadistas. En diciembre de 2015, fueron evacuados varios cientos de personas de Foua y Kafraya, asediadas por los rebeldes en la provincia de Idleb. Fue fruto de un acuerdo apoyado por la ONU, según el cual, a la vez debía evacuarse la totalidad de Madaya y Zabadani, dos ciudades asediadas por el régimen en la provincia de Damasco. El asedio a Madaya llegó a provocar decenas de muertes por hambre y malnutrición.GARA LONDRES ACUSAEl ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, convocó a los embajadores de Rusia e Irán, a los que acusó de incumplir sus obligaciones con la ley humanitaria internacional. «No han facilitado la entrega de ayuda humanitaria a los civiles durante los meses en los que el este de Alepo estuvo sitiado», dijo Johnson, que añadió que no merecen crédito por la evacuación.IDLEBSi no se alcanza un acuerdo político de cese el fuego, la ciudad de Idleb, donde se refugian cientos de evacuados ayer, «puede convertirse en el próximo Alepo», advirtió el enviado de la ONU, Staffan de Mistura.