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ESCÁNDALO EN LA CAMPAñA ELECTORAL FRANCESA

La confesión de su esposa pone a François Fillon contra las cuerdas

El candidato de la derecha francesa a la Presidencia, François Fillon, ve caer su respaldo en lo sondeos con los escándalos de supuesto desvío de fondos a empleos ficticios de sus familiares, que van aumentando de día en día. Una declaración de su esposa, reconociendo que nunca trabajó como su asistente, comprometió más su situación.


«Nunca he sido la asistente de mi marido». La frase, pronunciada por Penelope Fillon en una entrevista grabada en 2007 y recuperada por periodistas de la cadena France 2, ha puesto a François Fillon contra las cuerdas cuando el escándalo ya estaba hundiendo su popularidad. «Tampoco me he ocupado de la comunicación», añade.

El abogado de Penelope Fillon, Pierre Cornut-Gentille, denunció que son «frases sacadas de contexto» y aseguró que su clienta «había dado a los investigadores todos los detalles mostrando la existencia de un trabajo efectivo». El escándalo no para de crecer de día en día. Medios como “Le Monde” o Mediapart añaden informaciones sobre actividades lucrativas del candidato de la derecha a la Presidencia francesa y señalan que creó la empresa 2F en 2012, justo antes de ser elegido diputado, que le habría aportado 750.000 euros en tres años.

Previamente, “Le Canard Enchainé” había revelado que la esposa de Fillon cobró 900.000 euros brutos entre 1988 y 2013, como asistente parlamentaria de su marido, así como supuesta colaboradora de una revista literaria.

La investigación se ha extendido a sus dos hijos, Marie y Charles, y la Fiscalía Nacional Financiera quiere saber si hubo fraude cuando Fillon los contrató a partir de setiembre de 2005, cuando era senador y si hicieron de verdad un trabajo por el que se embolsaron unos 84.000 euros brutos entre los dos. La familia Fillon podría haber incurrido en delitos de malversación de fondos públicos, abuso de bienes sociales y receptación. «Los sucesos y los hechos se acumulan todos los días y eso arroja dudas», resumió el diputado Philippe Gosselin, que intenta convencer al alcalde de Burdeos, Alain Juppé, quien quedó segundo en las primarias de la derecha en noviembre, de que vuelva a la pugna por la candidatura a las presidenciales.

Juppé rechaza ser recambio

Es uno de los planes B de la derecha que ve cómo pasa de contar con el candidato favorito a hundirse en las encuestas. Pero Juppé ha rechazado ser el recambio y cada vez son más los que se preguntan si aún hay tiempo de elegir otro candidato. Fillon aseguraba todavía ayer estar dispuesto a ir «hasta el final» de su campaña. Participó en varios actos en el noreste del Estado francés, en algunos de los cuales fue recibido con gritos de «Fillon, dimisión».

En un mitin en Charleville-Mézières se defendió de las sospechas de fraude, y atacó a los medios al señalar que «las mentiras repetidas cien veces nunca llegan a una media verdad».

«Siento un enfado frío ante toda esta agitación que tiene el objetivo la aniquilación y que quiere prescindir de todas las reglas», agregó Fillon, que dijo que millones de franceses le legitimaron en las primarias.

«He respondido a los investigadores y les he brindado todas las informaciones necesarias para llegar a la verdad. Confío en su trabajo y deseo que la Justicia acabe con este asunto rápidamente», sostuvo Fillon, quien dijo anteriormente que se ve como víctima de «un golpe de Estado institucional» instigado por el Partido Socialista (PS).

«Junto a mí he tenido a Penelope, pero también a otras personas con 40, 30, 20 años de servicio y que nunca han contado las horas. Esto no tiene nada de ilegal y asumo la elección de haberme apoyado en ella, en mis próximos, que saben mejor que nadie los sacrificios y devoción que han labrado mi camino político», añadió.

La orquesta del Titanic

«Somos un poco la orquesta del Titanic, estamos hundiéndonos», se alarmaba el diputado Georges Fenech, que había apoyado a Nicolas Sarkozy en las primarias y que cree que la situación es «muy comprometida» para Los Republicanos. «El resultado de las primarias hoy ha caducado ante este acontecimiento imprevisible», añadió.

Los sondeos reflejan la caída de la popularidad de Fillon, que hasta que estalló el escándalo encabezaba las intenciones de voto. Ahora, siete de cada tres franceses quieren que otro candidato lo sustituya, según el instituto Harris Interactive. Entre los simpatizantes de Los Republicanos, y solo la mitad de quienes se dicen de centro o de derecha, apuesta por él. Otra encuesta asegura que Fillon sería eliminado en la primera vuelta de las elecciones, que ganaría la ultraderechista Marine Le Pen (27%) seguida de Emmanuel Macron (23%).

Este último puede ser el gran beneficiado de los escándalos al atraer a decepcionados de la derecha con Fillon y a los críticos del PS con su candidato, Benoît Hamon, del que ya han empezado a desmarcarse.

El rápido vuelco en la trayectoria de Fillon se reflejó en el premio Trombinoscope, a la personalidad política del año 2016, que se le concedió por su espectacular victoria en las primarias de la derecha el pasado noviembre. Pero al llegar el momento de recogerlo, su situación ya no es la de una estrella política ascendente y, de hecho, no acudirá a la ceremonia.

Los electores, desorientados

Los electores de la derecha se muestran desorientados y dudan si deben apoyarlo cueste lo que cueste. «Se le ha presentado como un hombre íntegro. Es cuando menos escandaloso que su mujer haya manejado esas cantidades», critica Anne Serise-Dupuis, vecina de Burdeos.

«Yo no votaré a Fillon, está acabado. Incluso aunque sus ideas políticas sean buenas», coincide Carole, de Marsella, que lo apoyó en las primarias. Pero no ve a nadie preparado para tomar el relevo. «En el peor caso, no iré a votar», señala. «Es un estrago, me avergüenzo, somos el hazmerreír del mundo. Pese a todo, prefiero que Fillon siga», señala Regis, jubilado. Otros militantes se muestran más seguros. «En tanto que es inocente, es mi candidato. Para mí, mientras no esté probado, es viento», indica Lahcen.

«Estamos muy mal. Tengo un montón de mensajes de militantes de base que me dicen ‘¿qué hacemos?’ ¿Qué quiere que le responda?», se preguntaba la diputada de Los Republicanos por Alsacia Arlette Grosskost.

 

Empleos ficticios, asesorías ilegales y desvío de fondos

• La asistente parlamentaria. Penelope Fillon fue contratada por su marido como asistente en el Parlamento francés, y cobró 831.440. No es algo ilegal pero “Le Canard Enchainé” asegura que no llegó a cumplir esta función. Una entrevista de 2007, en la que niega tal tarea ha comprometido aún más la posición del candidato de la derecha.

• El empleo en la revista. También fue contratada en “La Revue des deux mondes”, propiedad de un amigo de su marido. Habría cobrado 100.000 euros brutos entre mayo de 2012 y diciembre de 2013. Su exdirector niega que cumpliera funciones como consejera literaria.

• Los hijos. Fillon dice haber contratado a sus hijos, Marie y Charles, como asesores en su etapa como senador en calidad de abogados, por lo que se embolsaron un total de 84.000 euros. Pero en esa época ninguno de los dos lo era aún.

• Asesoría 2F. Le reportó a Fillon 756.000 euros entre junio de 2012 y diciembre de 2015. La registró unos días antes de ser elegido diputado. Los parlamentarios tienen prohibido este tipo de actividades.

• Desvío de fondos. Según Mediapart, Fillon estaría implicado en un vasto sistema de desvío de fondos públicos puesto en marcha entre 2003 y 2014 por senadores.GARA

 

Marine Le Pen, también bajo sospecha, dice que mantendrá la candidatura

Bajo sospecha también de haber contratado a uno de sus guardaespaldas en un empleo ficticio como asistente pagado por el Parlamento Europeo, la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, afirmó ayer que mantendrá su candidatura a toda costa. Precisamente, un periodista de la cadena TMC que intentaba plantear esta cuestión a la líder de la ultraderecha fue apartado violentamente y expulsado por miembros del equipo de seguridad de un foro empresarial en París al que asistía Le Pen. El periodista aseguró que los miembros del equipo de seguridad siguieron órdenes de un miembro del FN.GARA