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Un paso más allá


Sabías que la cordillera del Atlas, cuando está siendo atravesada por vientos del sudoeste, puede generar una borrasca en el Mediterráneo que impulsa aire hacia las costas mediterráneas españolas? ¿Estabas al tanto de que los Pirineos, cuando sopla hacia ellos viento del norte, son capaces de crear una alta presión en su vertiente norte y una baja presión en la vertiente sur, que da lugar a la aparición del famoso cierzo?

Realmente, las montañas son capaces de modificar su propio tiempo y clima, así como el de las tierras circundantes. Un área de influencia que, en el caso de las grandes cordilleras y grandes mesetas, puede ser mucho mayor. En cualquier caso, su clima está condicionado no sólo por su altitud, también por la latitud, la proximidad al mar, la orientación con respecto a los vientos y a la radiación solar… De hecho, podríamos hablar de montañas tropicales, de latitudes medias, polares, marítimas o continentales. Por otra parte, hay fenómenos meteorológicos que son exclusivos de las zonas montañosas. El efecto Fohn, las tormentas orográficas o las brisas de monte y de valle son algunos de ellos. Se producen porque las montañas son «estorbos» que se adentran en la troposfera –hasta alcanzar casi su techo, como en el caso del Everest, con sus 8.848 metros– que desvían al aire y le obligan a comportarse de manera diferente.

Es la razón por la que hacer una previsión meteorológica para un área montañosa requiere tener en cuenta las particularidades geográficas y climáticas del macizo en cuestión. En Aemet se ocupa de ello el Grupo de Predicción y Vigilancia de Zaragoza. Un trabajo unido al de los observadores meteorológicos encargados de recabar los datos previos. ¿Sabías que una buena observación es la base para una buena previsión?

Igualmente, una buena observación de lo que ocurre en la atmósfera es clave de cara a nuestra seguridad en montaña. Y, si damos un paso más allá y aprendemos sobre el funcionamiento del tiempo en las zonas montañosas, lograremos disfrutar más intensamente cada vez que realicemos una actividad.