01 JUIN 2017 Champions League La rivalidad entre Olympique y PSG añade picante a la final más esperada del año El Olympique busca su cuarto título. El Paris Saint Germain, con Irene Paredesen sus filas, necesita desquitarse de un mal año con su primer entorchado. Amaia U. LASAGABASTER Es, por primera vez en la historia, una final cien por cien francesa. Pero el desenlace de la Champions League se seguirá con interés en todo el planeta. No solo por tratarse de la cita por equipos más importante del calendario internacional, o porque uno de los contendientes sea el mejor equipo del mundo, sino también porque hoy en Cardiff (City Stadium, 20.45, Eurosport) se dan cita dos archienemigos, cuya rivalidad trasciende ampliamente las fronteras del estado galo. Son incontables las ocasiones en que se han enfrentado Olympique de Lyon y Paris Saint Germain, dos equipos construidos a base de talonario pero con un historial incomparable. Prácticamente inmaculado el de las lionesas que, de hecho, hoy pueden igualar el récord del Frankfurt con su cuarto título. Lo que además supondría su tercer triplete –en 2012, además, le añadieron el Mundialito–, tras haberse apuntado ya su undécimo título de Liga consecutivo y su novena Copa de Francia. Supuso, esta última, un adelanto de lo que puede vivirse en Cardiff. También un resumen de la relación que mantienen Olympique y PSG, saldado habitualmente del lado del primero. Y es que si a presupuesto, kilates y estrellas la balanza está equilibrada, no puede decirse lo mismo a nivel de resultados. El palmarés del cuadro parisino, que apenas ha ganado un par de veces a su rival –en octavos de la Champios en 2014, cuando acabó disputando su única final del torneo, y hace cinco meses en Liga–, se limita a la Copa de 2010. La llegada de Patrice Lair, protagonista directo de muchos de los éxitos del Olympique, no ha mejorado el rumbo: de hecho, el PSG ha concluído la Liga en la tercera plaza, lo que le deja sin billete para la próxima Champions, que solo puede lograr ya si gana hoy. Lo intentará con Irene Paredes en el once. La primera vasca en una final de Champions.