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CICLismo

Madariaga rozó el triunfo en su carrera más especial

Sintió el apoyo de todo Altzo en la última prueba que pasaba por su pueblo y terminó segundo en Tolosa.


Jon Madariaga (Altzo, 1995) vivió el sábado un día especial en la última carrera en la que iba a poder pasar por su pueblo en la prueba del Lehendakari de Tolosa, en la que solo el andaluz José Antonio García (Gomur) pudo superarle en los últimos veinte metros. Un segundo puesto que se sumaba al título de campeón de Gipuzkoa absoluto logrado en Segura el domingo anterior.

Madariaga apunta a GARA que en Segura, donde fue undécimo, «desde el principio se hizo una escapada y nos metimos tres guipuzcoanos, un élite y dos sub'23: Iker Azkarate, Jon Agirre y yo. En la última subida a Liernia los que mejor estábamos nos quedamos adelante y por fortuna para mí los otros dos guipuzcoanos no pudieron seguir y por descarte fui el mejor absoluto. No había sido nunca campeón de Gipuzkoa. Este año quedé segundo en el de pista y serlo en mi especialidad, en carretera, me hace mucha ilusión, pero el segundo puesto en la última carrera que pasé por mi pueblo también es especial».

Ya antes de salir en Tolosa recordaba que al vivir su cuarto año sub’23 y ser una prueba del Lehendakari iba a ser su última carrera por Altzo y por eso no le importó mucho no ser seleccionado para correr el mismo día en Soria: «Correría con mucho gusto los campeonatos de España, pero no habría podido correr delante de la afición una carrera en la que salí a dar el 200%».

«Había muchísima gente»

Madariaga destaca que «en Altzo había muchísima gente, todos mis amigos fueron a ver la carrera y se notaba cuando pasaba que era el corredor de casa. Nunca he visto una carrera que pasa por mi pueblo con tanta intensidad de la afición y eso te hace dar cinco pedaladas más fuertes que los demás. Llegamos un grupo de siete y en el último kilómetro me fui solo, tiraron por detrás y en los últimos 20 metros el sprinter me pasó. De estar saboreando la gloria a quedarme con el segundo puesto...».

Le motiva superar a un rival del nivel de Moreira, tercero, pero le sorprendió un corredor que en Renedo había ganado un sprint masivo: «No se le veía cuerpo de escalador, pero ganó la montaña y era el que mejor pasaba los puertos. No colaboraba en los relevos, fue muy reservón, no le conocía y no contaba con él para la victoria final».

Estos resultados demuestran que ha superado la lesión de rodilla que cortó su buen inicio de temporada, en el que fue undécimo en Aiztondo en una carrera especial para él que no había corrido nunca, tercero en Lizarra y noveno en Laukiz. Volvió en Ataun y se cayó y no pudo salir en Bidasoa, lo que le dolió porque «era mi última opción de disputarla y tuve que pensar que era mejor no correr porque podía crear otra lesión. Fue un golpe duro porque la tenía marcada en el calendario. No he podido demostrar lo que puedo por parar en las carreras que se fijan más los equipos grandes».

Con la confianza ganada en Tolosa, buscará su primera victoria como amateur –«es la más difícil hasta que abres la lata»– el jueves en Irun, donde le viene bien subir Erlaitz al final. Correrá en Leintz Gatzaga el domingo, pero su gran objetivo es la Piémont Pyrénéen, su primera vuelta tras faltar en Bidasoa.

Madariaga agradece el apoyo de sus compañeros de entrenamiento Andoni Mateos, Luis Mari Garikano y el profesional Jon Irisarri, «que es un referente y tiene otro ritmo. Es un grupo pequeño y cuando tienes pocas ganas de salir te animas porque sales con ellos y no tienes que entrenarte solo. Es lo que hace más llevadero el ciclismo».

El deseo de ser profesional como su tío

Jon Madariaga comenzó en el ciclismo en «cadetes de primer año en el Belca por la familia. Mi tío Iñaki Murua fue profesional

en el Caja Rural, pasaban carreras por mi pueblo y eso te acerca al ciclismo. Quise probar y me gustó mucho. En juveniles teníamos el mejor equipo de Gipuzkoa en el Limousin». Tuvo como compañeros a San Sebastián e Irisarri, ganó cinco carreras y pasó a amateur con el AMPO, con el que corrió tres años antes de fichar por el Eulen.

«En AMPO corrí Copa España y con Eulen quería correr en Francia y fue una decisión acertada. El año pasado hice una base y éste he podido destacar, me he exprimido más, he cambiado de entrenador, hice pista en pretemporada y eso me ayudó», explica un corredor que quiere ser profesional y que espera que el salto del Murias le dé más opciones. Si no puede pasar duda en seguir: «Eulen no va a correr la Copa de España y si sigo tendría que cambiar de equipo porque me limitaría mucho a correr Euskaldun y las de Francia. Aún no he hablado con nadie y prefiero terminar este año bien y acabar a gusto con el equipo y conmigo».GARA