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REUNIÓN EN LA SEDE PATRONAL DE BILBO

Confebask y EH Bildu normalizan relaciones con cada cual en su sitio

Confebask y EH Bildu mantuvieron ayer una reunión y acordaron seguir encontrándose para ir intercambiando opiniones sobre la realidad económica y política; porque la normalización de relaciones entre la patronal y el principal partido de la oposición en la CAV no está reñida con la evidencia de que mantienen posiciones sociales distintas.


El presidente de Confebask, Roberto Larrañaga, nació en Eibar en 1958. Ese mismo año, a seis kilómetros de distancia, en Elgoibar, vino al mundo Arnaldo Otegi. Ambos estudiaron el bachillerato en el mismo centro de enseñanza eibarrés. Tampoco había mucho donde elegir en la zona. Sin ser conscientes de la coincidencia, tomaron después caminos divergentes. Otegi cruzó la muga con 19 años, cuando la Policía lo identificó ya como militante de ETA. Larrañaga se afincó poco después en Gasteiz, donde en más tarde fundó la empresa de construcción Zikotz y ahora, además de participar en los consejos de más de una decena de empresas, preside la patronal de la CAV.

Arnaldo Otegi y Roberto Larrañaga volvieron a encontrarse ayer. Era la primera vez que coincidían en una reunión oficial entre Confebask y EH Bildu. En las citas anteriores el político estaba preso.

A la salida, ambas partes expusieron que la hora y media cara a cara discurrió en un ambiente de «respeto mutuo» y de «cordialidad», lo que no quita para que cada cual mantuviera sus posiciones políticas y económicas. Confebask y EH Bildu acordaron mantener nuevas reuniones en el futuro para seguir compartiendo sus distintas visiones de la realidad.

A Arnaldo Otegi le acompañaron a la sede de la Patronal en Bilbo la portavoz del Parlamento de Gasteiz Maddalen Iriarte, la parlamentaria y secretaria de Fiscalidad Leire Pinedo, y el parlamentario y secretario de Industria, Iker Casanova. Por parte de Confebask, además de Roberto Larrañaga, estuvieron su director general, Eduardo Aretxaga, el director del Área Jurídico Laboral, Jon Bilbao, el de Formación, Asier Aloria, y el de Comunicación, Pedro García Larragan.

«Imagen casi apocalíptica»

Según explicó Confebask en una nota posterior, las partes intercambiaron «opiniones y diferentes puntos de vista sobre la actual situación económica y social». La dirección patronal entregó «en persona» a la delegación de EH Bildu «informes sobre fiscalidad, coyuntura y el nuevo modelo de relaciones laborales que se va abriendo camino en las empresas vascas, y que apuesta por entender la empresa como un proyecto compartido, en vez de como un espacio de confrontación y conflicto permanente al que todavía se aferran algunos».

Además, los empresarios dejaron claro que «no comparten los mensajes de quienes insisten en difundir una imagen ‘casi apocalíptica’ de Euskadi que no se corresponde ni con la realidad». Y añadieron que «les han recordado que, aunque por supuesto hay cosas que mejorar, tenemos los sueldos más altos, son los que más han subido durante la crisis, que tres de cada cuatro trabajadores en Euskadi tienen contrato indefinido, y que el 80% además es a tiempo completo».

Diferencia en las políticas

También EH Bildu dejó constancia de que aunque hay temas de preocupación coincidentes, ambas partes difieren luego en las políticas a desarrollar, por ejemplo sobre «la situación y calidad del empleo, necesidad de fortalecimiento y modernización de la industria del país y la necesidad de contar con un modelo fiscal más justo y equitativo».

También trasladaron a la patronal «la necesidad de mejorar las condiciones laborales y terminar con la precariedad, en especial en sectores que se encuentran en una situación vulnerable, como son las y los jóvenes y las mujeres».

En otro ámbito, EH Bildu mostró a Confebask su «preocupación por la voluntad recentralizadora que muestra Estado español» y subrayó «la necesidad de dotarnos de mayores cotas de autogobierno y soberanía como fórmula para mejorar y fortalecer la economía vasca y las condiciones de vida de la ciudadanía».