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La Fundación Nueva Cultura del Agua pone en entredicho el embalse de Barrón


La Fundación Nueva Cultura del Agua considera que el proyecto de modernización y mejora de regadíos de Valles Alaveses, en el que se prevé la construcción del embalse de Barrón, esta sobredimensionado. «El proyecto implica la construcción de una costosa infraestructura de una muy dudosa rentabilidad social y en la que pocos beneficios económicos tangibles se vislumbran, más allá de los asociados a corto plazo a la propia contrucción de dicha infraestructura», señala el informe elaborado por los integrantes de la citada fundación, que el lunes comparecieron en las Juntas Generales de Araba.

El documento establece que las cifras del Valor Actualizado Neto (VAN) de la inversión pública prevista «son negativas en todos los escenarios considerados», y alerta de que «los costes del proyecto no podrían ser satisfechos por los usuarios a partir de los beneficios esperables en este caso». Además, alerta de que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) «no se considera adecuado» para valorar el proyecto, ya que incluye «incorrecciones e imprecisiones».

«Existe asimismo una falta de concreción y conocimiento sobre el estado de las poblaciones y hábitats afectados, que los muestreos consultados no aclaran. Ni se conocen los efectos que sobre la dinámica de estas poblaciones producirían las acciones del proyecto», añade la fundación, que insiste en que el «proyecto va a reducir o alterar la continuidad fluvial por la introducción o recrecimiento de barreras en los cauces».

Alternativas al embalse

El informe apunta que «los análisis realizados muestran que para asegurar la viabilidad económica de las actuaciones sería necesario explorar otras opciones que supongan una notable reducción de las inversión requerida, que debería situarse en torno a una cuarta parte de los costes del proyecto actual». «Entre las posibles alternativas, cabe considerar la sustitución del embalse de Barrón por un conjunto de balsas laterales. Esta opción podría ser significativamente más barata, y podría contar con menores impactos ambientales y sociales», añaden los autores del documento.