12 FéV. 2018 Entrevue JULIE GAYET PRODUCTORA Y ACTRIZ «La trama de ‘El Insulto’ se puede trasladar a todo país con conflictos» Conocida por el público francés por su trabajo como actriz tanto en la grande como en la pequeña campaña, Julie Gayet ha montado también tres productoras, la primera fue Rouge Internacional. creada en el año 2007, en nombre de la cual vino la pasada semana a Donibane Lohizune para presentar su último trabajo, la coproducción internacional «El Insulto» dirigida por Ziad Doueiri. Idoia ERASO DONIBANE LOHIZUNE “El insulto” tuvo grandes dificultades para llegar a grabarse, y también para proyectarse en las salas de su país, Líbano. Pero el esfuerzo realizado por su director Ziad Doueiri y sus productores se ha visto recompensado. Desde su presentación ha sido elegida para los Óscars como mejor película extranjera, ha ganado el premio al mejor actor (Kamel El Basha) en el Festival Internacional de Cine de Venecia y también ha recibido otros galardones como el premio del público del AFI Fest de Los Ángeles, o La Semana Internacional de Cine de Valladolid, en la que recibió tres premios. La película se estrenó la pasada semana en el Estado francés y estará en las pantallas de Hego Euskal Herria a partir del 9 de marzo. El cartel de la película dice: «Un simple conflicto entre dos hombres se convierte en un problema de estado». ¿Cual es la trama de «El Insulto»? Se trata de una pequeña disputa de la vida cotidiana entre un palestino y un cristiano libanés en Beirut, que se convierte en un problema nacional y crea tensión entre ambas comunidades. La historia se puede trasladar a cualquier país en el que ha habido conflictos como el del Líbano, en el que hay una tensión enorme ligada al pasado. ¿Cómo se realizó el proyecto? En nuestra productora teníamos un interés especial en trabajar con un realizador libanés, así que llamé a Ziad Doueiri que estaba totalmente bloqueado con este proyecto. Había tratado de hacer una serie para la cadena Arte, pero no avanzaba. Se trataba de una película que debía de grabarse en Beirut, porque en un estudio era demasiado caro… Buscar la financiación toma siempre bastante tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que es una película en árabe, así que le propusimos que mientras tanto hiciese la serie “Barón negro” para Canal+, porque podía ser enriquecedor, y además nos ha ayudado un poco con la financiación. No ha sido fácil, ha sido todo un combate. Después de haber grabado la película en Beirut, tuvieron problemas para estrenarla en los cines libaneses. Ziad hizo cinco años antes una película que se llamaba “El atentado”, de la cual una pequeña parte se grabó en Israel, y los libaneses no pueden pactar con el enemigo, por lo que no pueden ir a Israel, así como los israelíes no pueden ir a Líbano. Realizó toda la grabación de “El Insulto” en Líbano, y todo fue bien. La película se presentó en el Festival de Venecia, donde ganó el premio al mejor actor, y cuando volvimos a Líbano para estrenar la película, nos encontramos con que había un grupo que había pedido que se prohibiese la película, que debía de presentarse en las salas una semana después. Ziad fue encarcelado y le quitaron sus dos pasaportes, el libanés y el estadounidense. Al final el Gobierno libanés dijo que había prescripción, porque ya había estado en Beirut, encontramos una solución, pero no fue fácil. Es increíble, cuando se trata de una película que habla de la paz, que además gana premios y permite a Líbano estar nominada en los Óscars, es una locura que sean los libaneses los que prohíban la película, y que no puedan verla. Pero finalmente fue estrenada. ¿Qué acogida tuvo? Tuvo muy buena acogida, se vendieron muchas entradas. El punto de vista que se da sobre ambos personajes va cambiando durante toda la película. Trata de hacer actor al espectador, y que desarrolle su sentido crítico. Exactamente. No se trata de hacer un alegato político, o una película activista, es una ficción. La idea era pasar de un punto de vista al otro, y mostrarlo desde un punto de vista humano. Para Ziad es muy importante permitir a los espectadores que juzguen, y poner ciertas cosas en cuestión, haciendo ir al espectador hacia el otro punto de vista. No es solo comprender, sino poner continuamente en duda nuestros a prioris, y durante la película se van cambiando de un lado a otro. En Venecia quisieron premiar a ambos actores, pero finalmente le dieron el premio al actor palestino. En las reglas del Festival de Venecia, no existe la posibilidad de otorgar un premio ex-aequo. Simbólicamente, el jurado quería darle el premio a ambos, pero no pudieron. ¿Los actores son conocidos en sus respectivos países? Kamel El Basha es muy conocido en Palestina en el mundo del teatro, es la primera vez que actúa en el cine. Adel Karam, que hace de cristiano, es un actor de televisión, muy popular en Líbano, es por eso que ha sorprendido verle en un papel tan serio. Ziad Doueiri es un director con un recorrido internacional. Es libanés pero ha estudiado en Estados Unidos, y es internacional en su manera de pensar, por supuesto muy influenciado por Quentin Tarantino, del que fue ayudante de cámara, pero para él es como si el cine fuese un mundo en sí mismo. A pesar de que ambos protagonistas son hombres, las mujeres tienen un papel importante en la trama, y están también en puestos de poder. Sí, la jueza que va a decidir es una mujer. Hemos querido que cada hombre tenga al lado una mujer que no está tan solo detrás sin decir nada, sino que hace sus propias reflexiones y que no tiene miedo de matizar, de tratar de calmar y de encontrar soluciones respecto a la postura de los hombres, aunque se mantienen siempre fieles. “El hombre es bueno y malo” decía George Sand, no es el uno o el otro, y el matiz es el arte, creo que es eso, esa idea de matización. Entre los abogados, es lo mismo, están el padre y la hija, ella representa también la nueva generación. A pesar de que vienen del mismo entorno, él está todavía en el pasado y muy dolido, y la hija quiere hacer cambiar las cosas. Es como si Ziad diese a las mujeres la llave del futuro: cuando las mujeres tengan la igualdad en las responsabilidades, el mundo cambiará. MUJERES «Es como si el director diese a las mujeres la llave del futuro: cuando las mujeres tengan la igualdad en las responsabilidades, el mundo cambiará» BUENO Y MALO «George Sand decía: ‘El hombre es bueno y es malo’, no es el uno o el otro, y el matiz es el arte; creo que es eso, esa idea de matización» COMUNIDADES «Se trata de una pequeña disputa entre un palestino y un cristiano en Beirut, que se convierte en un problema nacional, y crea tensión entre ambas comunidades» DETENCIÓN «Los libaneses no pueden pactar con el enemigo, por lo que no pueden ir a Israel, y como el director gravó allí parte de una película, fue encarcelado y le quitaron los pasaportes»