25 MAI 2018 HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS La dificultad de tener que sustituir a Harrison Ford Mikel INSAUSTI Cuando una producción se vuelve caótica y se filtran a la prensa los problemas internos, el estreno se enrarece y de nada sirve que Disney sea la actual propietaria de Lucasfilm para acallar los rumores previos y las primeras críticas negativas como consecuencia de tantas dudas y rumores. “Solo: A Star Wars Story” ha sido, está siendo y será una película polémica, lo que perjudica al futuro desarrollo de la franquicia. Si George Lucas se retiró del cine porque un proyecto de tres trilogías era inabarcable para abordarlo en una sola vida, no se entiende que ahora esa misma idea cunda para nuevos capítulos añadidos, e incluso para los consabidos derivados o spin-off. Es increíble ver a la velocidad que se expande el universo galáctico, aún a costa de la pérdida de la calidad media que siempre mantuvo. La credibilidad empezó a tambalearse cuando se anunció que Ron Howard sería el director definitivo de las aventuras de juventud de Han Solo, porque se le considera como una opción conservadora dentro de la industria de Hollywood. Una lástima, ya que la elección de Lawrence Kasdan como escritor del guion, cediendo el testigo a su hijo Jonathan, parecía la más adecuada. La permuta llegaba forzada por la dimisión de Phil Lord y Christopher Miller, provocada por diferencias creativas con las que llegamos al meollo de la cuestión, pues Alden Ehrenreich no convencía como sustituto juvenil del personaje clásico encarnado por Harrison Ford. Y por ahí van la mayoría de ataques contra la película.