17 OCT. 2018 Recuerdan a Lasa y Zabala tras 35 años sin reconocimiento Un acto recordó ayer en Tolosa a Joxean Lasa y Joxi Zabala, secuestrados, torturados y muertos por los GAL hace 35 años. En el monolito en su memoria denunciaron el olvido que sufren las víctimas de la guerra sucia y pidieron reconocimiento y reparación. Iraia OIARZABAL TOLOSA Se cumplen 35 años desde aquella noche en la que Joxean Lasa y Joxi Zabala desaparecieron en Baiona. Fueron secuestrados por los GAL, sometidos a duras torturas y muertos para después ser enterrados en cal viva en Alicante, a cientos de kilómetros de sus familias. La historia es de sobra conocida en Euskal Herria, sin embargo Lasa y Zabala, junto a otras víctimas de la guerra sucia y la violencia del Estado siguen sin ser reconocidas. El acto de ayer sirvió para reivindicar el reconocimiento y reparación de todas las víctimas, además de un relato que tenga en cuenta «todas las verdades». Entre los familiares asistentes al acto estaban Axun Lasa, hermana de Joxean, Pili Zabala, hermana de Joxi, y su madre, Feli Artano. Acudieron asimismo representantes de EH Bildu como Arnaldo Otegi, Julen Arzuaga y Xabier Olano, el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodriguez y la alcaldesa de Tolosa, Olatz Peón (PNV). Tras un aurresku, el bertsolari Aitor Mendiluze recordó ante el gesto compungido de las familias el sufrimiento de estas desde la desaparición hasta el hallazgo de los restos en Busot (Alicante) y el posterior juicio, al tiempo que denunció las «sombras» que dejó en Euskal Herria la guerra sucia. Afrontar el relato El necesario reconocimiento y la reparación de todas las víctimas centró la intervención de Aimar Altuna, responsable de Sortu en Gipuzkoa, quien incidió en la importancia de mirar al futuro y en la «voluntad de la izquierda abertzale de seguir dando pasos hacia la normalización». En este punto destacó que para avanzar en la convivencia es necesario que todas las partes den pasos y pidió a «todos aquellos que han tenido responsabilidad en el conflicto» que lo reconozcan. Asimismo, lamentó que las víctimas de la guerra sucia y la violencia del Estado no han tenido el mismo tratamiento por parte de las instituciones. «¿Las familias de Lasa y Zabala no tienen derechos? ¿No son víctimas?», preguntó para acto seguido pedir para todas las víctimas el mismo reconocimiento y reparación. La verdad fue el tercer pilar del discurso de Altuna. «La verdad la componen todos los relatos. No aceptaremos la imposición de un relato único», expresó. El caso de Lasa y Zabala es a su entender uno de los ejemplos más claros de ese «relato único» por lo que 35 años después de aquellos trágicos hechos defendió la necesidad de cambiar esa lectura parcial del conflicto. Altuna hizo hincapié en que la izquierda abertzale ha realizado su propio ejercicio con el reconocimiento del daño causado y puso en valor que una representación del PNV acudiera ayer al acto de Bentaundi en memoria de Lasa y Zabala como un paso en la convivencia, abogando por seguir avanzando en esa senda. PNVLa alcaldesa de Tolosa, Olatz Peón (PNV), acudió al acto celebrado en Bentaundi. Sortu valoró el paso y abogó por que todas las sensibilidades políticas sigan avanzando en esa senda.