25 OCT. 2018 Ugarteko sostiene que «entrar con todo» no implica disparar Dernière mise à jour : 25 OCT. 2018 - 00:45h Iker BIZKARGUENAGA BILBO La primera declaración de la maratoniana jornada la llevó a cabo el ertzaina con número profesional 3316, el que corresponde a Iñaki Larrea, en función de Ugarteko, jefe de operaciones que desde la comisaría de Deustua ordenó «entrar con todo» al callejón de María Díaz de Haro. Ayer admitió haber dado esa orden, pero sostuvo, generando un sonoro murmullo en la sala, que eso no implicaba utilizar peloteros. «En ningún momento doy una orden de cómo hacer las cosas», insistió varias veces, afirmando que con esa expresión se refería a que los policías desplegados «neutralizasen» a posibles agresores y asegurasen la zona para la entrada de ambulancias. El mando de la Ertzaintza se presentó como un gestor de recursos, con funciones de simple coordinador, pero sin capacidad de decidir cómo deberían haber actuado los agentes sobre el terreno. La responsabilidad de ello se la endosó, igual que han hecho otros testigos y acusados, al oficial 3389, Juan José de Pablo, que ayer estaba presente en la sala y que era el oficial del sector 1, que incluía la zona de la herriko. «Tenía el mando del sector y de la actuación que se le encomienda», aseguró Larrea. «Hacerle reaccionar» Esta versión, sin embargo, entra en colisión con hechos relevantes que ocurrieron aquella noche. Y es que fue Ugarteko quien insistió en mandar unidades al callejón a pesar de que el ertzaina 12003 –032 en aquel operativo– había pasado por ese lugar y le había informado de que allí no ocurría nada. También destinó a la custodia de un detenido a agentes que formaban parte de ese sector, sin conocimiento del oficial, y a este le encomendó que actuara en contra de su criterio. «Yo intentaba que bajara de la furgoneta, porque se habían bajado todos sus agentes, y yo no sabía quién estaba dando órdenes allí, ni sabía qué es lo que estaba pasando», apuntó, asegurando que se dirigió al 3389 en esos términos para «ser lo bastante expeditivo» y «hacerle reaccionar». Tuvo que admitir, sin embargo, que para cuando De Pablo llegó a María Díaz de Haro allí ya había dos furgonetas, F1 y F6, que no estaban bajo mando del oficial señalado. ¿Quién les ordenó ir allí? «Tenía que cortar aquello» Ugarteko declaró también que su única intención había sido que se pudiera atender al herido que, según le informaron, se encontraba en la plazoleta. Sin embargo, las dos personas que resultaron afectadas por golpes en la zona contradicen su versión. Una de ellas llegó a decir el lunes que cuando se dirigió a los ertzainas tuvo que salir corriendo por los pelotazos, y la otra explicó que había pedido una ambulancia, sí, pero lo hizo desde el cruce entre Licenciado Poza y Sabino Arana, a bastante distancia. Sobre este asunto, el jefe de operaciones dijo desconocer que ese herido se encontraba en aquel lugar y no en el callejón, a pesar de que era él quien tenía toda la información. Larrea también declaró que durante varios minutos ni siquiera tuvo conocimiento de que se estuviera cargando, que fue informado de que «se estaba disparando» por otras fuentes, «incluso por un escolta», añadiendo que en ese momento «estoy intentando cortar eso». «Tenía que cortar aquello», repitió, sin explicar por qué para lograrlo no ordenó que pararan de disparar sino que, al contrario, mandó «entrar con todo». El Jefe de Patrulla confirma que cuando llegó al callejón de la herriko no había incidentes El ertzaina 12003 era Jefe de Patrulla la noche del 5 de abril de 2012 y tenía adjudicado el número 032 en el dispositivo. Fue él quien, tras pasar por el callejón de María Díaz de Haro, al ser enviado allí por Ugarteko, le explicó que en aquella zona «no había nada». En su declaración de ayer corroboró este extremo, y afirmó que en ese punto sólo había «mucha gente» que estaba de celebración, «bebiendo». Este agente también confirmó que como jefe de operaciones era el mando 3316 (020 aquella noche), Ugarteko, el encargado de darle órdenes, decirle a dónde tenía que ir y qué debía hacer. En su declaración, indicó que tras pasar por el entorno de la herriko y constatar que no había nada relevante se dirigió hacia la parte de arriba de la calle María Díaz de Haro, hasta la calle Licenciado Poza, perpendicular a la anterior, y situó allí los incidentes, señalando que varias personas les lanzaron botellas. Una de ellas fue detenida por su compañero, el agente 12.293 en ese lugar. Allí se produjeron también cargas, y cerca del cruce entre ambas calles se situaron las furgonetas F1 y F6. «Por tanto, fuisteis a atender a un herido en el callejón y acabasteis cargando en la calle Licenciado Poza», espetó a modo de conclusión el abogado del oficial 3389.I.B. GRABACIÓN En una grabación reproducida ayer, un mando –Ugarteko dijo no ser él pero la voz se le parecía mucho– se muestra preocupado por las consecuencias de lo ocurrido sobre la Ertzaintza, y pide el teléfono de quien llamó antes de la carga.