02 NOV. 2018 CRÍTICA «La sociedad literaria y el pastel de piel de patata» Alimento para el espíritu en épocas de hambruna Mikel INSAUSTI Los que disfruten con las adaptaciones literarias de la BBC y del cine británico de época bien hecho, no deben perderse “The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society”, que es la mejor película imaginable que el veterano artesano Mike Newell puede hacer a sus 76 años, pensando en una audiencia también entrada en años. Es muy importante la identificación generacional para entender la película y el libro en que se basa, escrito a cuatro manos por Mary Ann Saffer y Anni Barrows hace diez años. Responde a la mentalidad de cuantos nos hemos criado oyendo hablar a nuestros padres y abuelos de las penalidades que pasaron en tiempos de la guerra, y cómo, a pesar de tantas dificultades, consiguieron sobrevivir con esfuerzo y resignación. Son enseñanzas de vida muy valiosas que, por desgracia, hoy en día se están perdiendo de un modo irreversible. De entre la población británica la que más sufrió en la II Guerra Mundial fue la de las islas del Canal de la Mancha ocupadas por las tropas nazis, y entre ellas se encontraba la de Guernsey, en la que transcurre la acción. Pero en su dura experiencia estas gentes isleñas quedaron un tanto aisladas, por lo que su testimonio no llegaba a Londres. Pero el relato de ficción quiere que una aspirante a escritora de la metrópoli entre en contacto por pura casualidad con un club de lectura local, estableciendo una correspondencia que dará lugar a una visita en persona que le servirá de inspiración y guia en su futura carrera profesional y personal. Lily James está maravillosa en el papel de la recién llegada, que deja atrás al prometido estadounidense de uniforme que interpreta Glen Powell, para dejarse atraer por el apuesto granjero encarnado por el holandés Michail Huisman. Los toques de humor costumbrista de la comedia Ealing dan una visión entrañable de una posguerra en la que los libros reconfortaban.