27 SEPT. 2019 MUNDIAL DE ATLETISMO DOHA 2019 Al desierto, a la búsqueda de estrellas que no son Bolt Rusia vuelve menguada al certamen después de que la IAAF haya decidido alargar la sanción por dopaje. GARA Los Mundiales más tardíos de la historia, que se celebran en el moderno Khalifa Stadium erigido sobre el desierto de Doha desde hoy y hasta el 6 de octubre, convocan a la batalla por el liderazgo del atletismo mundial. Un liderazgo que quedó vacante desde que Usain Bolt, cuya gigantesca y carismática figura ha marcado sin discusión el último decenio, se retiró cojeando en la edición de Londres 2017, por culpa de un calambre en el isquiotibial izquierdo. Se busca un nuevo rey. Justin Gatlin y Ramil Guliyev destronaron a Bolt, pero la sombra del «rayo» ahí sigue. Noah Lyles empieza a asomar el hocico, por ejemplo, tras acreditar este año 19,50 segundos en el doble hectómetro. Pero más serán las ausencias, como la polémica –a su pesar– Caster Semenya, o el maratoniano Eliud Kipchoge, inmerso en el reto de romper la barrera de las dos horas, dentro del proyecto Ineos. La nostalgia no será el único mal que haya que erradicar en Doha. El calor y la humedad, motivo por el cual se ha retrasado el campeonato, amenazan con causar estragos en las finales de marcha y maratón. Las pruebas de velocidad, dicen los expertos, pueden incluso dar mejores resultados, pero las pruebas de gran fondo levantan muchos temores. A vueltas con las sanciones Asimismo, unos 13 atletas rusos se van a quedar con las ganas, toda vez que la IAAF ha renovado su sanción a Rusia, tras la investigación abierta contra ellos en el marco de la revisión de las pruebas antidopaje del laboratorio de Moscú, supuestamente implicado en la trama de encubrimiento de positivos de atletas rusos, denunciada en su momento por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Entre las «castigadas» están Anna Chicherova, campeona olímpica de salto de altura en Londres; la campeona olímpica en los 20 kilómetros marcha Yelena Lashmanova y la campeona mundial y europea de triple salto Yekaterina Koneva. En principio, 29 atletas rusos competirán en Doha, y destacan Maria Lasitskene, campeona mundial y europea, y gran favorita al oro en salto de altura, y el campeón mundial de 110 metros vallas, Serguei Shubenkov. El estadounidense Chris Coleman también estará y quizá gane la final de los 100 metros, pese a saltarse tres controles antidopaje. Ello, según la agencia antidopaje de Estados Unidos, USADA, debiera costarle dos años de sanción, pero los abogados de Coleman demostraron que estas ausencias injustificadas se dieron en un lapso superior a un año, y la suspensión quedó retirada. La sombra del dopaje también afecta a Kenia, después de que un reportaje de la cadena alemana ZDF asegure que al menos ocho atletas se habrían dopado, empleando EPO en varios casos. Bandera negra al llegar a los 28 grados Cuando el Termómetro de Globo de Bulbo Húmedo (Wet Bulb Globe Termomether, WBGT) marque 28ºC en Doha, una bandera negra aconsejará posponer o cancelar la prueba, de acuerdo con el código de la IAAF. No obstante, frente a esta recomendación médica, será el director de competición quien tendrá la última palabra. La temperatura según el WBGT es una relación entre la humedad, la temperatura ambiente y la velocidad del aire, en ausencia de radiación solar. La combinación de calor y humedad de la capital catarí ha encendido todas las alarmas. Las previsiones auguran para la hora del comienzo del maratón femenino una temperatura ambiente de 30 grados y un 64% de humedad, con vientos que soplarán entre 7 y 15 kilómetros por hora. Para los 50 kilómetros marcha del sábado, el calor sube un grado y se mantiene la humedad. «Hay planes de contingencia para todos los escenarios, pero no se prevé aplazar o cancelar ningún evento», dice la IAAF. GARA SEBASTIAN COE Sebastian Coe fue reelegido presidente de la IAAF. Ximena Restrepo, medallista en Barcelona 1992, será la primera vicepresidenta mujer de la historia de la IAAF, junto con Bubka, Al Saud y Gardner.