11 DéC. 2019 Método de fusión Carlos GIL Analista cultural Llevo más de cinco décadas vinculado con la interpretación en teatro, cine y televisión; he estudiado con diversos maestros y métodos a lo largo de estos años; he conocido en directo, compartiendo escenario, a grandes actores y actrices que provenían de supuestas escuelas muy diferenciadas o del aprendizaje meritorial; llevo decenios publicando libros sobre el asunto de todas las escuelas, antiguas o modernas; acudo a congresos, encuentros y conferencias para intentar ponerme al día; me acerco a nuevos egresados de escuelas superiores de diferentes puntos de la Tierra que han recibido nociones de diversas maneras de afrontar el mismo oficio, veo actuar durante años, cada día, a centenares de intérpretes que se reclaman de su supuesta escuela o tendencia interpretativa. Y aseguro que nadie puede jurar ante los dioses, las musas o los terapeutas que viene de una escuela pura, única, aunque digan que es la verdadera, sin poder ser acusado de perjurio. Recuerdo a una gran actriz catalana, Conchita Bardem, emparentada con la saga, que su escuela había sido el hacer teatro desde su más tierna infancia, ver, escuchar, aprender en cada instante y eso lo acumulaba de tal manera que era la más fina estilista de la actuación naturalista. La mujer de Bertold Brecht, confesó en sus memorias que cuando hacía “Madre Coraje”, y veía que el auditorio decaía en atención, abandonaba las consignas metodológicas de su marido, ese tan pretendido distanciamiento, y atacaba a los sentimientos y las emociones de los espectadores de manera feroz. De los escritos teóricos y de la práctica que los sustentaban de Konstantín Stanislavski han salido muchos métodos y secuelas, algunos llevados a la exageración, otros cogiendo el rábano por las hojas, pero ninguna persona puede buscar en una farmacia o librería un extracto de ello, condensarlo en un decálogo, licuarlo, beberlo, asumirlo y sin tener algo de talento previo convertirse en un gran actor. Por lo tanto, lo seguro es asirse a un método híbrido, impuro, mestizo, contaminado que metabolizado por cada intérprete se convierte en una herramienta útil. Pero crecen las escuelas, talleres, cursos que se anuncian como las que enseñan tal o cual método, de los puros, y habría que señalarlos por si son una estafa, una farsa o una manera de perder el tiempo. Beren ustezko eskola otendentzianterpretatiboaz erreklamatzen diren interpreteen presentzia nabarmena ikusten dut. Eta ziurtatzen dut inork ezin duela jainkoekin, musekin edo terapeutekin zin egin eskola garbi, bakar batetik datorrela, nahiz eta diganque den egiazkoa, zinagatik salatua izan gabe.