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CRISIS DEL CORONAVIRUS

Urkullu habla de «distorsión» y uso «incorrecto» de los datos de la crisis

Saliendo al paso de lo manifestado por su consejera días antes, Iñigo Urkullu insistió ayer en que la pandemia se encuentra en una situación de estabilidad, y añadió que se ha «distorsionado» la «interpretación pública» de su evolución por los focos de Basurto y Txagorritxu. También lamentó que haya habido un uso «incorrecto» de los datos.


«Somos optimistas, pero somos conscientes de las cifras y de un cambio de tendencia que vamos a analizar día a día con prudencia y con objetividad». Estas declaraciones las hizo la consejera de Salud de Lakua el pasado miércoles, una jornada complicada en la que tuvo que informar sobre el primer fallecido en el brote de coronavirus de Basurto, que alcanzaba los 25 afectados. Un día en el que además el número reproductivo básico llegaba nada menos que a 1,9.

De esta forma, Nekane Murga venía a desdecirse de lo que había manifestado solo dos días antes, cuando sostuvo que la situación de la pandemia era de «estabilidad», a pesar de que para entonces la R0 estaba en 1,19, bastante por encima del punto –1– que indica que una enfermedad infecciosa se expande, y al foco detectado la víspera en Txagorritxu se le había sumado otro en el hospital bilbaino.

Desde ese día en el que Murga asumió el cambio de tendencia, llamativo después de varias semanas de evolución positiva, el número de infectados por coronavirus en el foco de Basurto ha seguido subiendo –ayer se informó de un nuevo positivo y ya hay 38 casos–; el brote de Txagorritxu, menos extendido, ha afectado a nueve personas –dos más en las últimas 24 horas–; a aquel primer fallecido hay que sumarle otros dos, uno en el hospital de Bilbo y otro en el de Gasteiz; se han detectado otros cinco casos en el hospital Aita Menni; y el sábado se reportaron nada menos que nueve casos en Gipuzkoa, lo que no había ocurrido desde el 8 de mayo.

Interpretación distorsionada

Sin embargo, ayer Iñigo Urkullu corrigió públicamente lo manifestado por su consejera, y dijo que en la CAV «se mantiene la estabilidad de los datos generales, y las tasas de incidencia son buenas, en términos comparativos acumulados en los últimos siete y catorce días». Según sostuvo en la videoconferencia entre presidentes –la última del estado de alarma–, lo que ocurre es que «nos vemos distorsionados en la interpretación pública porque hemos debido hacer frente a dos focos localizados», los de Basurto y Txagorritxu.

Sucede, sin embargo, que las tasas de incidencia a las que aludió han ido creciendo durante toda la semana –ayer también era más alta que el sábado–, y que la R0 no ha bajado de 1 en los últimos siete días: ayer, 1,52.

Además, los focos de Basurto y Txagorritxu siguen activos, una veintena de profesionales sanitarios se han visto contagiados en cuatro centros diferentes de la CAV –Basurto, Txagorritxu, Aita Menni y Gazalbide–, y en esta semana Gipuzkoa ha contabilizado en una sola jornada, el sábado, tantos casos como los que había acumulado desde el 16 de mayo hasta ese día: nueve.

Esto no quiere decir que la situación sea alarmante, ni que se acerque a lo vivido en los momentos más duros de la crisis, ni de lejos, pero es evidente que ha habido un cambio de tendencia respecto a semanas anteriores, y así lo puso de manifiesto la propia consejera el miércoles.

Transparencia, a pesar de

Puede que el lehendakari confunda control con estabilidad, pero al margen de lo controlado que crea tener la situación, lo cierto es que los últimos días han sido ejemplo de cualquier cosa menos de estabilidad.

Los datos, además, son públicos y están sujetos a ser interpretados sin que nadie tenga por qué pensar que están siendo «distorsionados» en su «interpretación pública». Con todo, más llamativa que esta afirmación fue la que le acompañó a renglón seguido. «Seguimos y seguiremos actuando con transparencia, sin importarme que la exposición realizada a diario pueda ser utilizada de manera incorrecta», manifestó Urkullu ante el resto de mandatarios autonómicos y de su homólogo español, Pedro Sánchez, sin dar detalles sobre lo que a su juicio está siendo utilizado de forma incorrecta y por parte de quién.

Las palabras de Urkullu suenan a queja, y recuerdan a las declaraciones realizadas en ese mismo foro el 17 de mayo, en las que pidió expresamente al presidente del Gobierno español que limitara «la utilización pública continuada» de los indicadores que permiten hacer un seguimiento de la evolución de la crisis –R0, Rt, ...–, y que se acotara su uso para los «profesionales y responsables sanitarios».

«Si ya para ellos –los profesionales– es difícil la gestión de los mismos en función de la evolución sanitaria, el resto de los humanos no hacemos más que confundir la cuestión y, no pocas veces, de manera interesada», añadió el lehendakari, quien también lamentó en aquella exposición que «nos corresponde gestionar la situación en base a informes que tomados puntualmente ofrecen lecturas distorsionadas». Una expresión que volvió a utilizar ayer.

Aquella insólita petición de hace un mes vino precedida de una polémica en torno a los datos que estaba aportando Lakua respecto a la crisis sanitaria, en los que, por ejemplo, se había dejado de aportar el número reproductivo básico de cada herrialde para publicar únicamente el del conjunto de la CAV. Las declaraciones de ayer, y su mención a la «distorsión» de los datos y su utilización «incorrecta», llegan después de unas jornadas que han sido complicadas y en las que el virus nos ha recordado que sigue estando presente.

 

Macron ordena el regreso general a los colegios a partir del día 22

Emmanuel Macron anunció ayer que los colegios del Estado francés deberán prepararse para recibir a partir del próximo 22 de junio a «todos los alumnos de manera obligatoria y en condiciones normales» hasta el final del curso. «Las guarderías y los colegios se prepararán para acoger a partir del 22 de junio a todos los alumnos de manera obligatoria y según las reglas de presencia normal», aseveró el mandatario galo.

En un discurso televisado, Macron dijo que el Estado francés «pasa la página del primer acto» de la lucha contra el covid-19, y que para ello hay que acelerar el retorno a la normalidad y reactivar la economía. Por tanto, anunció que desde hoy mismo también abrirán con normalidad los bares y restaurantes de París –hasta ahora sólo podían hacerlo las terrazas– y volverán a autorizarse las visitas a las residencias de ancianos.

Además, recordó habrá libertad de tránsito por la UE a partir de hoy, y fuera del territorio europeo, donde las condiciones lo permitan, desde el 1 de julio. El Estado español, sin embargo, no abrirá hasta el 21 de junio, y será entonces cuando se podrá transitar entre el sur y el norte de Euskal Herria.GARA