24 SEPT. 2021 Exigen una solución para no separar de sus padres a Izadi, la última niña presa Una concentración denunció frente a la Delegación del Gobierno español en Nafarroa la situación de la niña Izadi, quien vive presa desde que nació, junto a su madre y su padre. Pronto cumplirá tres años y, si no se aplican medidas (que existen), será separada de ellos. GARA iruñea El padre de Izadi, Iñigo Gutiérrez, es natural de Getxo y su madre, María Lizarraga, de Burlata, y con ambos reside desde hace unas semanas en el módulo familiar de la prisión de Aranjuez (Madrid VI) después de haber pasado la mayor parte de su vida en la cárcel de Picassent (Valencia). La niña lleva 566 días sin salir a la calle, pero dentro de cuatro meses cumplirá tres años y, por lo tanto, deberá abandonar la prisión. En la concentración de ayer, presidida por una tarta de colores con tres velas y en la que se lanzaron globos amarillos al aire, se leyó un comunicado, que se registró después en la Delegación del Gobierno, donde se destaca que «se trata de una niña menor que está en una institución a manos del Estado y que está sufriendo una vulneración de derechos diaria». «Se han ofrecido infinidad de soluciones para dar salida a esta situación tan extrema», pero «falta lo más importante para solucionarlo: voluntad», indica el escrito. La plataforma Izadi Gurasoekin Etxera asegura que «la situación es de extrema gravedad, porque, si esto fuera poco, quedan solo 121 días para que llegue el tercer cumpleaños de Izadi y para que, por lo tanto, tenga que abandonar la prisión en la que hasta ahora ha convivido 24 horas con sus progenitores». «Izadi debe poder salir a la calle a conocer su entorno ya» y, sobre todo, «no puede ser separada de sus padres el día que cumpla tres años. Debemos poner los intereses de la menor en el centro y para ello hay infinidad de opciones legales», subrayaron los convocantes. La principal, el regreso a casa junto a sus padres, como indica el nombre de la plataforma. Dentro de cuatro meses, cuando llegue la fecha límite, los padres de Izadi ya tendrán cumplido el grueso de sus condenas, por lo que podrían ser objeto de medidas de progresión o cambiar la fórmula bajo la que cumplen condena. La lucha de los familiares y las personas cercanas a la historia de esta niña no cesa. Recientemente sacaron a la luz un documental sobre el caso, que lleva por título “Izadi: espetxean jaiotako atzera kontaketa”. Aunque la situación de Izadi la han vivido otros muchos niños, esta es la única menor de tres años que vive en la actualidad en una prisión por ser hija de presos vascos. La plataforma quiere evitar ahora que Izadi pase a convertirse en otra niña de la mochila, los hijos e hijas de presos que deben de hacer miles de kilómetros regularmente para poder ver a sus padres.