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«¿Lo que me propone la Justicia española es salir con 90 años?»

Marixol Iparragirre volvió a hacer uso de la última palabra en el juicio repetido en su contra por un atentado de ETA en Gasteiz, esta vez para denunciar la extensión de los encarcelamientos a vascos además de la tortura. Y con una pregunta muy concreta.

Marixol Iparragirre saluda antes del comienzo de una sesión judicial el pasado 8 de julio. (EUROPA PRESS | EUROPA PRESS)

Marixol Iparragirre se dirigió ayer al fiscal de la Audiencia Nacional, y por extensión al Estado español, en estos términos: «¿Lo que me propone la Justicia española es salir de la cárcel con 90 años?». Así concluyó un nuevo juicio en su contra, que fue forzado por el Tribunal Supremo al revocar la absolución anterior.

Iparragirre formuló esta pregunta al hacer uso de su derecho a la última palabra en el juicio por un atentado frustrado ocurrido el 20 de mayo de 1985, cuando el comando Araba de ETA colocó un coche bomba junto al estadio de Mendizorrotza de Gasteiz.

El Ministerio Público mantuvo su petición de 488 años de prisión para la prisionera vasca, que manifestó que le había dolido el comentario realizado durante la presentación del informe del fiscal relativo a que da igual los años a los que sea condenada en las causas que aún tiene abiertas en el Estado español porque cumplirá un máximo de 30.

«Tengo 61 años, llevo 18 años en la cárcel pero España no acepta los 15 que estuve en Francia; luego, parece que solo llevo tres. Treinta años me quedan, ¿con 90 años voy a salir, eso es lo que me propone la Justicia española?», indicó. La negativa de Madrid a descontar estas condenas contraviniendo el criterio europeo tiene como raíz una trampa legal que impuso el PP en 2014, pero se sigue manteniendo casi una década después.

Protagonista destacada en las decisiones de ETA en este tránsito hacia el desarme y el fin de ciclo, Iparragirre añadió: «Ya va siendo hora de que cerremos realmente lo que ha ocurrido y de que podamos entendernos, de que podamos hablar, de que podamos mirarnos a la cara y de que se pueda decir alto y fuerte que aquí se ha torturado y se ha utilizado la tortura como método para luchar contra ETA».

Un juicio repetido

En la primera jornada de la vista, el pasado lunes, Iparragirre negó su participación en el citado intento de atentado, que resultó frustrado ya que los policías desactivaron el artefacto explosivo del coche bomba.

Este mismo juicio ya se celebró en diciembre de 2020 y la Audiencia Nacional la absolvió en marzo de 2021, pero el Tribunal Supremo ordenó posteriormente repetirlo con otros magistrados al calificar de «grave error» que se omitiera la valoración de una prueba de las huellas de la acusada halladas en el coche bomba «con una argumentación no racional».