10 NOV. 2024 Laura Poitras en Zinebi Iratxe FRESNEDA Docente e investigadora audiovisual Una memoria que haga justicia parece necesaria para reconciliarse con el presente y seguir adelante. Cada cual conserva la suya de la manera que puede. Sin embargo, necesitamos proteger la colectiva, de forma crítica y creativa, que nos deje continuar, que pese poco. Qué frágil es la memoria. Somos aquello que recordamos (y lo que olvidamos), nuestros recuerdos son la huella perdurable de un presente efímero. Hay recuerdos que nos “hacen bien”, nos construyen. Sin previo aviso, el aroma a tierra mojada después de la lluvia puede llevarnos de la mano hasta los recuerdos de la infancia. Particularmente me hace bien recordar aquellas películas que han marcado mi vida, aquellas que me han sacudido, conmovido y fascinado. Una de ellas es el documental de la cineasta norteamericana Laura Poitras, “CitizenFour”. Cuánto terror puede transmitirse desde una habitación de hotel y, al mismo tiempo, abrirnos una ventana a la esperanza. Ella, registró la valentía a través de un acto sin retorno de un ciudadano anónimo que se enfrentó al terror y al poder que va más allá de estados y gobiernos. El viernes tuve el inmenso honor de presentar en Zinebi a una de esas grandes cineastas que se empeñan en desenmascarar las injusticias, en poner en evidencia los abusos de poder, la mismísima Laura Poitras, que nos preguntó por “Egin” y supo ser una ciudadana anónima y generosa.