27 NOV. 2024 Donostia colocará una placa por Mikel Zabalza a las puertas de Intxaurrondo El Ayuntamiento de Donostia colocará este sábado una placa en memoria de Mikel Zabalza, cuyo cadáver apareció en aguas del Bidasoa hace 39 años, veinte días depués de haber sido detenido por la Guardia Civil en su domicilio del barrio de Altza. El acto tendrá lugar al mediodía a las puertas del cuartel de Intxaurrondo. Claveles blancos sobre la placa en recuerdo del bilbaino Ángel Esparta. (Monika DEL VALLE | FOKU) Imanol INTZIARTE DONOSTIA El Ayuntamiento de Donostia colocará este sábado, 30 de noviembre, una placa en memoria de Mikel Zabalza, cuyo cuerpo apareció en el río Bidasoa en diciembre de 1985, veinte días después de haber sido detenido por la Guardia Civil en Altza. El acto tendrá lugar a las 12.00 ante el número 35 de la calle Baratzategi de Intxaurrondo. Es el último portal de esta calle, justo antes las puertas de entrada del cuartel del instituto armado. Participarán en el homenaje el alcalde de Donostia, Eneko Goia, representantes de los grupos municipales del Ayuntamiento y familiares de víctimas. Mikel Zabalza Garate, que entonces tenía 32 años, había nacido en Orbaitzeta (Nafarroa) y era vecino del barrio donostiarra de Altza. Trabajaba como conductor de los autobuses públicos municipales -entonces Compañía del Tranvía, hoy Dbus- y fue detenido por la Guardia Civil el 26 de noviembre de 1985. Tras su paso por el cuartel de Intxaurrondo, fue hallado muerto 20 días después en el Bidasoa. SOMETIDO A TORTURA En febrero de 2022, el Gobierno de Lakua reconoció a Zabalza como víctima de la violencia del Estado. La Guardia Civil defendió en su día que huyó cuando lo llevaron esposado a la zona de Endarlatsa para buscar un zulo y que cayó al río, pero el informe establece que esta hipótesis es «muy improbable, por no decir simplemente increíble», y que «existen fuertes presunciones de que fue detenido y sometido a tortura, penas y tratos crueles, inhumanos o degradantes que le pudieron llevar a la muerte», bien mediante la aplicación de «la bañera» (ahogado) o de «la bolsa (asfixiado), para ser posteriormente arrojado al Bidasoa». Judicialmente el asunto nunca se ha esclarecido. Como cada año por estas fechas, el pasado fin de semana se celebraron sendos actos en su recuerdo tanto en Altza como en Orbaitzeta. El Consistorio donostiarra recordó que serán ya 32 las placas colocadas en la capital guipuzcoana -en el lugar en el que se produjeron las muertes o, como en este caso, lo más cerca posible- dentro de una iniciativa para dar visibilidad en el espacio público a las víctimas de la violencia política. Acto en Bilbo por Ángel Esparta, muerto a tiros por la Guardia Civil El alcalde de Bilbo, Juan Mari Aburto, y representantes del Foro Bilbao para la Paz y la Convivencia presidieron el acto de colocación de una placa en recuerdo de Ángel Esparta Basterra, vecino de la capital vizcaina muerto a tiros por la Guardia Civil el 25 de noviembre de 1975, cuando tenía 28 años. La placa se ubica, por expreso deseo de la familia, en los jardines Salazar Zubia. Los hechos ocurrieron solo cinco días después de la muerte de Franco. Esparta viajaba de Madrid a Bilbo haciendo autostop, método que solía utilizar habitualmente. Aquella mañana, el conductor que lo había recogido no iba hasta su destino final, y lo dejó en el cruce de la carretera de Legutio, continuando así un rato a pie, compartiendo parte del camino con Diego Gabarri, un madrileño de 21 años. Minutos más tarde ambos fueron interceptados por una patrulla de la Guardia Civil, tras lo que Esparta acabó muerto a tiros y Gabarri detenido. «Un quinqui muerto y otro detenido en Vitoria», tituló “La Voz de España”. «Un delincuente muerto a tiros por la Guardia Civil», destacó “La Gaceta del Norte”. Según la versión oficial, Esparta y Gabarri habían sido sorprendidos cuando «intentaban apoderarse de un vehículo». GARA