28 NOV. 2024 La sombra de la ultraderecha se cierne sobre la nueva CE de Von der Leyen La Eurocámara dio luz verde a la nueva Comisión Europea de Ursula von der Leyen, marcando un giro hacia la extrema derecha con figuras como Raffaele Fitto y Olivér Várhelyi en puestos clave. Teresa Ribera ocupará una de las vicepresidencias. El PNV respaldó al Colegio de Comisarios, mientras que EH Bildu se posicionó en contra. Fotografía de grupo con el recién elegido Colegio de Comisarios, ayer en Estrasburgo. (Frederick FLORIN | AFP) Ibai AZPARREN Tras superar una semana de difíciles negociaciones con vetos cruzados, el pleno del Parlamento Europeo aprobó ayer al nuevo Ejecutivo comunitario de Ursula von der Leyen, más escorado a la derecha que nunca. Además de los votos del Partido Popular Europeo (PPE), los Socialistas y Demócratas (S&D), los liberales de Renew, una mayoría de los grupos de los Verdes y parte de la extrema derecha de Conservadores y Reformistas (EC) votaron a su favor. La presidenta alemana de la Comisión Europea (CE) ya lo había anticipado en campaña: «Meloni es proeuropea; le ofreceremos trabajar conjuntamente». Desde mayo, el PPE y la propia Von der Leyen han respaldado a la primera ministra italiana, lo que ha culminado en el nombramiento de Raffaele Fitto, ministro de Asuntos Europeos del Gobierno transalpino, como uno de los vicepresidentes de la CE. Además, Olivér Várhelyi, abogado y diplomático húngaro, será comisario europeo de Salud y Seguridad Animal. Várhelyi se ha ganado la confianza del primer ministro Viktor Orban, quien lo designó como comisario europeo en 2019, en la cartera de Vecindad Europea y Ampliación. En octubre de 2023, el comisario suspendió en solitario los fondos de la UE para Palestina, decisión unilateral de la que tuvo que retractarse la CE. EL PP DE FEIJÓO, A LA CONTRA El nombramiento de Fitto sirvió como moneda de cambio para asegurar el cargo de Teresa Ribera, con gran cartel en Bruselas y quien se convertirá en la figura clave de los socialdemócratas en el Ejecutivo comunitario, ocupando el puesto de vicepresidenta de Competencia y Transición Justa y Limpia. El PP de Alberto Núñez Feijóo, compañero de grupo de Von der Leyen, pero con la vista más centrada en Moncloa que en Bruselas, intentó obstaculizar hasta el último momento la designación de Ribera, logrando incluso retrasar una semana el nombramiento de los comisarios. No obstante, no logró un objetivo que ya se preveía inalcanzable, pero sí se desmarcaron en la votación de sus socios europeos. Es cierto que las fugas son habituales en las votaciones de la Eurocámara, y la de ayer fue una de las más ajustadas de la historia de la Cámara. El nuevo Gobierno comunitario de Von der Leyen obtuvo una ajustada mayoría de 370 votos a favor, 282 en contra y 36 abstenciones. Con apenas un 53,8% de votos emitidos a favor, Von der Leyen consigue el peor resultado logrado en la historia opor un Colegio de Comisarios en su examen ante el pleno de Estrasburgo. Así, el resultado evidencia la fragmentación en un Parlamento Europeo cada vez más inclinado hacia la derecha, sin mayorías estables. Todos los grupos que respaldaron al Ejecutivo sufrieron deserciones, ya fuera con votos en contra o abstenciones, como ocurrió también con los 14 eurodiputados del SDP alemán. ¿Y LOS PARTIDOS VASCOS? La nueva Comisión Europea de Von der Leyen con figuras de la extrema derecha, además de contar con la delegación del PSOE, consiguió el apoyo de la eurodiputada del PNV, Oihane Agirregoitia, integrada en el grupo liberal Renew Europe, después de que el lehendakari de la CAV, Imanol Pradales, mostrara en Bruselas su preocupación por «el auge del populismo en Europa». Por su parte, el europarlamentario de EH Bildu, Pernando Barrena, mostró su rechazo a la nueva Comisión Europea, que «incluye dos comisarios de ultraderecha», en referencia al italiano Raffaele Fitto y al húngaro Olivér Várhelyi. Además, consideró que «se confirma este giro a la derecha más extrema que va a poner en riesgo cualquier conquista social». VERDES Y ECRLa nueva CE consiguió el apoyo de conservadores, socialdemócratas, liberales y, esta vez, también de los verdes alemanes y neerlandeses y de los ultraderechistas italianos de Fratelli y los belgas de la soberanista flamenca NVA.